TESIS DE LICENCIATURA

 

AZPEITIA - GUIPUZCOA

1973

 

INDICE

 

 

 

I II III IV V VI
INTRODUCCIÓN CARACTERES FÍSICOS CARACTERES HUMANOS CARACTERES ECONÓMICOS BIBLIOGRAFIA ÍNDICES
    1. EL RELIEVE

         1.1  Composición de las rocas en la región de Tolosa-Azcoitia

         1.2 Serie estratigráfica

         1.3 Estructuras geológicas: Sistema del Ernio, Concha de PagoetaSistema del Izarraitz, Monte Erlo, Banda anticlinal de Tolosa a Azcoitia

  2. EL  CLIMA

  3. LA VEGETACIÓN

 4. LA RED  HIDROGRÁFICA

  1. RESEÑA HISTÓRICA

  2. POBLACIÓN

       2.1 Crecimiento: Aumento natural, Movimientos migratorios

       2.2 Composición: Edades y sexos, Étnica

       2.3 Población activa

       2.4 Distribución urbana y rural

       2.5 Estructura social

      2.6 La enseñanza

 

  1. Azpeitia Caracteres Económicos. Generalidades Abajo

  2. LA AGRICULTURA

  3. LA GANADERÍA

  4. LA INDUSTRIA

  5. LA CONSTRUCCIÓN

  6. LOS SERVICIOS

          6.1 El comercio

          6.2  Comunicaciones y transporte

    1. CROQUIS

  2. ESTADÍSTICAS

  3. IMÁGENES

  4. GRÁFICOS

 

 

 

 

 

 

I


INTRODUCCIÓN

 

Azpeitia, Vista aérea 1965

Azpeitia, panorámica del casco urbano e inmediaciones

 

 

        El municipio de Azpeitia, en Guipúzcoa, a 84 metros sobre el  nivel del mar se encuentra a 43º 20´ latitud Norte y 1º 10´ longitud Este del meridiano de Madrid, sobre las márgenes del río Urola que desde el macizo de Aizgorri recorre un estrecho valle para, después de tocar los términos municipales de Zumárraga, Azcoitia, Azpeitia, Cestona y Aizarnazabal, desembocar en el Cantábrico por Zumaya donde forma la ría del mismo nombre y rinde sus aguas en el Mar Cantábrico. Su extensión territorial es de70,14 kilómetros cuadrados de los que, en 1950, 3,065 correspondían a superficie urbana y 67, 084  rural.

 

El relieve están constituido por un conjunto de alineaciones calizo-arcillosas terciarias que encierran los valles recorridos por el Urola y sus afluentes, Régil y Urrestilla. Al Oeste del núcleo azpeitiarra se encuentra el sistema del Izarraitz (1034 mts) que en dirección OE a la altura de la localidad se incurva hacia el Norte enlazando con el monte Erlo a la altura de Cestona; al Este se encuentra el monte Araunza (613 mts), separado del Izarraitz por la estrecha garganta que entre ambos ha realizado el río; al Sur el monte Aratz Erreka-Izaspi sirve de divisoria con los términos de Zumárraga y Beasaín.

Casi en dirección OE, entre la vertiente meridional del Ezarraiz y la septentrional del Aratz Erreka-Izaspi, el valle alcanza su mayor ensanchamiento en una longitud de cinco kilómetros entre Azpeitia y Azcoitia. Aquí  dirección SSE los valles del Urrestilla y el Régil, separados por el promontorio de Urraki, se abren entre los montes Araunza, Gazume y Ernio por el Norte y el Aratz Erreka-Izaspi por el Sur que en su tramo final casi se unen permitiendo que los afluentes mencionados fundan sus aguas –Ibaieder- durante un recorrido de dos kilómetros antes de rendirlas al Urola, en el mismo Azpeitia.

El clima es de tipo oceánico, con inviernos suaves y veranos poco calurosos. En él igual que en el resto de las provincias vascongadas juegan papel importante la situación del término en el fondo del Golfo de Vizcaya, el relieve accidentado y las borrascas que procedentes del Atlántico barren la fachada norte de la Península.

La vegetación ha sufrido en los últimos tiempos importantes modificaciones en virtud de la introducción de plantas, especialmente arbóreas, de mayor rentabilidad para la industria maderera. Allí donde se conserva la originaria, por los general en las partes altas del terreno y en los barrancos, se encuentran buenos ejemplares de haya y roble carvallo acompañados de un matorral en el que predominan el brezo y el helecho. El pinus pinaster, utilizado en la industria maderera, es la especie arbórea que introducida recientemente ha alcanzado  gran extensión en las laderas de los montes circundantes.

La zona de Azpeitia fue en épocas pasadas terreno de várdulos, pueblo pastor guerrero que ocupó estos valles al abrigo de las montañas donde ejercían tanto sus actividades económicas, fundamentalmente ganaderas, como bélicas tratando de expandirse hacia el Sur según la tendencia de los pueblos periféricos hacia el interior de la Meseta por lo que hubieron de enfrentarse sucesivamente a los romanos que desde el Valle del Ebro trataban  de dominar Cantabria, a los visigodos y su espíritu centralizador, y a los propios musulmanes. Dicha tendencia concuerda con el espíritu de reconquista de los reinos cristianos medievales, más por ansias de ocupar tierras que por motivos específicamente religiosos.

En tiempos anteriores a Fernando IV de Castilla el pueblo se denominaba Iraurgui, como la localidad próxima de Azcoitia, debido a que ambos se asentaban en el del valle de igual nombre. Este monarca, por privilegio dado en Sevilla el 20 de enero de 1310, le concedió fuero especial y le menciona como Garmendia: ....... por facer bien é merced á todos los caballeros escuderos, y á todos los otros fijosdalgos que quisieren venir a poblar á Garmendia en los mis reinos, que es en Iraurgui, que tengo por bien de facer é poblar agora nuevamente, que ayan su franqueza é libertad según que la han cada uno dellos en aquellos logares do agora moran.

En Valladolid a primeros de junio de 1311 el mismo rey extendió sus privilegios dándoles el mismo fuero que a los de Vitoria. Tal privilegio fue confirmado monarcas sucesivos hasta los Reyes Católicos. Así en 1399, el 24 de enero, el rey don Enrique III apoya a varios pueblos, entre ellos Salvatierra de Iraurgui Azpeitia contra las pretensiones de la nobleza de atentar contra su hidalguía y nobleza así como contra su fuero y derecho. Además en épocas anteriores eran una de las cuatro villas de la zona en que por fuero debían residir el corregidor con su tribunal y audiencia y la diputación de la provincia, cada cuatro años.

Como su antiguo nombre indica, Salvatierra, era uno de los puntos de paso obligado –el terreno es muy accidentado y la villa se encuentra en la misma boca norte del valle- para los comerciantes tanto del interior del país que pretendiesen sacar sus mercancías por mar como para los que tocaban puerto en la zona guipuzcoana para seguir viaje hacia el interior. De ahí que en la Baja Edad Media el auge de la localidad sea ininterrumpido.

Parece ser que a partir del siglo XVI la actividad ganadera decae y es la agricultura, refugiada en las terrazas de los ríos y en los rellanos de las laderas de las montañas, la que adquiere preponderancia. La situación se mantiene hasta principios del siglo XX en que la expansión industrial del conjunto del País Vasco alcanza el lugar, y es en este sentido en el que se desarrollará más desde entonces.

Según el padrón municipal de 1970, en tal año la población de derecho ascendía a 10843 habitantes de los que 5507 eran hombres y 5336 mujeres. No obstante habría que elevar la primera cifra unos mil individuos más puesto que el número de no empadronados es considerable. Entre éstos últimos se encuentran principalmente los dedicados a tareas de enseñanza, procedentes en gran parte de otras provincias, los trabajadores manuales originarios de regiones menos favorecidas y que acuden a ocupar puestos en la incipiente y próspera industria, los trabajadores y técnicos de la central que la Compañía Telefónica de España ha instalado en el pueblo, así como otras personas que permanecen temporalmente en el lugar por diversos motivos.

Si bien la industria del metal y maderera constituye la principal actividad en el campo económico, Azpeitia ya poseía tradicionalmente experiencia en el sector de la transformación del hierro. Así el doctor Lope de Isasti nos habla de que en 1625 labraban con el agua del río Urola diez ferrerías grandes y ocho pequeñas en Azpeitia y Azcoitia. Del mismo modo don Pascual Madoz, refiriéndose a tiempos anteriores a 1846, nos las vuelve a mencionar junto a la existencia de telares caseros, molinos de trigo y maíz y reciente instalación de máquinas hidráulicas para elaborar el mármol de las canteras del monte Izarraitz.

En el marco de la artesanía es justo mencionar, aunque ya prácticamente desaparecidos, la existencia de talleres para la elaboración de alpargatas de esparto, materia prima que proporcionaban los montes aledaños, y de cestería. Esta última actividad localizada en el barrio de Nuarbe.

En lo que al comercio se refiere, el mismo Madoz nos informa que en 1846 la afluencia de géneros ultramarinos y coloniales era abundante. En la actualidad, a parte de los diversos establecimientos de comestibles, todos los martes del año se celebra en la Plaza Mayor de Navarra un mercado, de intensa actividad, donde no solo se venden los productos de los caseríos cercanos sino también de otros comarcas y regiones próximas. Del resto de establecimientos de venta al público tales como tiendas de confección, calzados, ferreterías, pastelerías, bares y locales de vinos y licores en general, panaderías, peluquerías, tiendas de electrodomésticos etc ...... se dará cuenta en la parte del estudio reservada a la economía. Baste de momento hacer notar que las buenas comunicaciones por carretera y ferrocarril con la capital de la provincia, San Sebastián, hace que el comercio se resienta, especialmente en aquellos productos que no son de primera necesidad. A pesar de ello la pujante y reciente actividad económica hace que de forma constante se abran nuevos establecimientos comerciales.

Mención aparte merecen el comercio de la madera y de la industria del mueble. Es sin duda, junto con la industria del hierro, del acero y sus derivados la actividad que deja mayores beneficios. Todas ellas cubren en demasía las necesidades locales y el comercio exterior, tanto con el resto del país como con el extranjero, auguran un futuro prometedor para los azpeitiarras.

 

 

 

  

 

   

 

 

II

 

 

 CARACTERES FISICOS

 

 


 

 1.     EL  RELIEVE

 

Realizar un análisis del relieve que ocupa el término municipal de Azpeitia presupone el estudio conjunto de toda región puesto que el ámbito territorial y administrativo de la Villa participa de unidades estructurales que trascieden sus propios límites.

El País Vasco, al Este del cual se encuentra Guipúzcoa, constituye el punto de unión entre dos grandes sistemas montañosos, Cantábrico y Pirenaico. Muestra su primera originalidad respecto a los anteriores al no ofrecernos altitudes tan elevadas. Los picos más altos oscilan entre los mil y mil quinientos metros, lo que nos hace pensar en que nos encontramos ante una depresión transitoria en la línea de máximas culminaciones.

En las proximidades del río Oria desaparecen los materiales paleozoicos de la zona axial del Pirineo que en la parte occidental originan los Montes de las Cinco Villas. Siguiendo la misma dirección a partir de ese río, hacia Azpeitia, comienza lo que propiamente conocemos umbral vasco que se prolonga hasta el Oeste de la provincia de Santander donde vuelven a resurgir dichos materiales en el Macizo Asturiano. La denominación de umbral , según D. Manuel de Terán, es más apropiada para la  región que la dedepresión que hasta ahora se había venido aceptando dada la posibilidad de tomarla por una fosa o cubeta situada entre dos grandes sistemas orográficos, y no como suave desnivel en la susodicha línea de máximas culminaciones.

En la Era Secundaria el País Vasco estaba dominado por una a fosa de sedimentación marina alterada por movimientos de ondulación de fondo con pausas de sedimentación marina. El espesor de los estratos –calizas y margas de la facies urgoniense, en los albores del período Cretácico Superior,  a la que se superpone otra serie de materiales-  desaparece progresivamente hacia occidente. Así pues, el predominio de los materiales mesozoicos es claro.

En la Era Terciaria comienzan los movimientos alpinos que en el Eoceno se suceden en varias fases y dan lugar al la estructura básica del País Vasco. En la formación de los pliegues no debió ser ajena la influencia de la masa paleozoica rígida de la Meseta Central. En la provincia de Vizcaya adquieren la dirección NO-SE u ONO-ESE. En Guipúzcoa la influencia de los Pirineos hace que sean más estrechos y cerrados al tiempo que la orientación cambia ligeramente: al Este del río Urola O-E con claridad y más adelante SO-NE.

En épocas posteriores la erosión, al atacar materiales blandos, desmantela los pliegues y fragmenta las superficies de erosión que aún pueden reconocerse en algunos lugares. Los flancos de aquéllos aparecen formando pronunciadas cuestas de vertiente disimétrica, suave hacia el lado exterior y rápida hacia el interior.

En cuanto a los ríos, en Vizcaya la red es concordante en general con la estructura menos en el caso del Nervión que se abre paso entre los pliegues hacia el mar. En Guipúzcoa las arterias principales –Oria, Urola, Deva- observan dirección consecuente N-S mientras los afluentes subsecuente y por lo tanto discurren perpendiculares a las mismas.

 

   1.1  Composición de las rocas en la región de Tolosa a Azpeitia

 

Aquí los materiales son predominantemente del Cretácico. Encontramos capas en gran parte negras y fétidas –calizas negras fétidas de Serpules- que reposan sobre calizas con gres, y ambas recubiertas por esquistes aptienses. El conjunto se halla al Oeste del río Oria.

Una sucesión parecida corona la vertiente sur del valle del río Régil donde las calizas negras fétidas son los niveles mejor expuestos y con aspecto variable, negro mate y gris marmóreo principalmente. Más hacia el Oeste y el SE  terrenos más recientes las enmascaran de forma paulatina, de tal manera que en Azcoitia terminan por desaparecer.

Por encima de los estratos anteriores aparecen los gres, las arcillas y las calizas salobres del Wealdiense, sobre las que descansa el complejo urgoniense. Recibe este nombre, tomado en 1850 por A. d´ Orbigny de la región de Orgón en las bocas del Ródano,  un complejo de materiales de facies calcáreas que se caracteriza por la presencia de Requienia, Toucasia, Matheronia, Agria, Monopleura y Precaprínidos. También la palabra Urgoniense se considera como sinónimo de Neocomiense Superior, entre el Neocomiense Inferior o Neocominese propiamente dicho y el Aptiense. De igual modo se ha utilizado para denominar las calizas de Rudistes del Cretácico Inferior de los Pirineos o de la Cordillera Cantábrica, y ha sido aplicado a todas las formaciones del Cretácico Inferior o Medio.

Para mejor definirlas Pierre Rat llama Facies Urgoniense a las calizas que, si bien son diversas por su aspecto externo y microfacies, sin embargo tienen en común la ausencia casi total de elementos terrígenos, la importancia de cimentación de calcita y constituyentes orgánicos, una fuerte cristalización y, por último, cuya biofacies se caracteriza por Rudistes gravitando en torno al género Toucasia.

 

En el complejo urgoniense vasco cantábrico las calizas cretácicas de Toucasia ofrecen la originalidad de que toda una gama de rocas en que las calizas se superponen y escalonan a los perfectamente silíceos,  se mezclan con calizas de Rudistes, con las paraurgonienses combinadas a menudo con las urgonienses, con formaciones negras de calizas y gres o margas y gres en que los aportes terrígenos se añaden a materiales de tipo marino, y con gres solamente que alberga productos continentales.. A su vez cada uno de estos tipos ofrece múltiples variedades.

Finalmente hay que añadir que el complejo urgoniense, a su vez, sirve de apoyo a espesas capas también de aportes terrígenos donde los edificios de Toucasia y Polyconites han sido excluidos.

 

 1.2 Serie estratigráfica

 

          Subsuelo postherciniano que comienza con una serie de terrenos detríticos atribuidos al Permotriásico.

          Triásico de arcillas abigarradas de colores mal combinados.

          Jurásico:

 

         Capa del Infra-lías.

         Capa del Lías.

         Ammonites marino:

 

          Calloviense al Oeste.

          Argoviense  al Este.

 

          Cretácico:

 

         Wealdiense, serie terrígena en su mayor parte.

         Urgoniense o conjunto de terrenos heterogéneos. Hay calizas de Políperos y Rudistes; se desarrollan las calizas de Toucasia; aparece la serie terrígena, a veces de facies Wealdiense que da lugar al complejo de gres. El Urgoniese se divide en:

 

          Aptiense.

          Albiense inferior.

          Albiense superior.

          Cenomaniense inferior

          Cenomaniense superior con sedimentación de Flysch margo-calizo que no cesa hasta el Eoceno.

 

          Dos capas de calizas variadas de tránsito a la época Terciaria.

          Terciaria en que los estratos no se elevan más que hasta el Eoceno medio por lo que los afloramientos eruptivos son del Cretácico superior.

          Cuaternaria con depósitos recientes que en algunos valles llegan a alcanzar importancia. Son bolsas de relleno en las calizas, reducidas a los cursos de agua y que sobre todo se instalan en las rías, a punto de colmatarse,  o en las vastas depresiones kársticas.

 

 

1.3        Estructuras geológicas

 

Reduciéndonos a la zona objeto de estudio se pueden distinguir las siguientes: Sistema del Ernio, Concha de Pagoeta, Sistema del Izarraitz con el Erlo, Banda anticlinal de Tolosa a Azcoitia.

 

1.3.1        Sistema del Ernio

 

El Ernio forma una cadena entre Tolosa y Azpeitia de una longitud de casi cinco kilómetros y constituye  el principal relieve cretácico de la región. Su altitud máxima es de 1073 metros y constituye el flanco sur, ligeramente encorvado, de un sinclinal de calizas urgonienses.

Su serie estratigráfica, reposando sobre margas del Triásico comprende materiales triásicos de calizas y margas, calizas fétidas de Serpules de principios del Cretácico y esquistes Parahoplites que soportan las calizas urgonienses de Pseudotoucasia santenderensis.

Las calizas del lado norte están cortadas en desnivel muy acusado y descienden hasta el valle del río Hernialde. Al SSO, desde Régil a Vidania, las calizas de Rudistes estratificadas soportan la masa urgoniense y su aspecto es el de un sinclinal cuyo eje se dirige desde el NNE al OSO. Al SO del Ernio se encuentra el anticlinal, poco pronunciado, de Urquizu que da aspecto poco accidentado a los alrededores de Vidania, de terrenos jurásicos.

 

 

 

Geo Física, Monte Ernio. capas transversales

Elaboración propia

 

 

1.3.2        Concha de Pagoeta

 

El anticlinal de Gazume sucede hacia el NO al Ernio. Su cresta es todavía dominio de las calizas urgonienses. Está constituido por dos ramas. La meridional se aproxima bastante  a Azpeitia mientras pierde altura y cambia de facies. Son las calizas negras bien estratificadas que ocupan el río Régil y la ruta de Régil hasta tres kilómetros antes de llegar a esa localidad. La rama septentrional, en dirección NE-SO, origina relieves de capas de esquistes y gres y termina en la unión, también cerca de Azpeitia, de las carreteras de Régil y Goyaz.

El sinclinal de Santa Engracia no puede separarse en su estudio del flanco norte del anticlinal de Gazume, en cuyo borde nace por un simple retroceso de las calizas que dejan ver una serie del Cretácico inferior y del Jurásico. La altura desciende a 500 metros, rebasándola solamente en cinco unidades en su parte más alta, en la Capilla de Santa Engracia.. El terreno desciende suavemente hasta Aizarna, a trescientos metros sobre el nivel del mar, cuyos terrenos deprimidos están colmatados por esquistes arcillosos. Hacia el SO, en su parte occidental, el monte Erchina es la cadena calcárea de cuatrocientos metros que domina la villa de Aizarna.

 

 

1.3.3        Sistema del Izarraitz

 

 

 

Geo Física, Monte Izarraitz desde la Avenidoa de Loyola

 

 Izarraitz, vertiente meridional

 

Se distinguen en él la cadena sinclinal del Izarraitz, a la que se une el monte Erlo, al Norte de Azpeitia, y el anticlinal de Azcoitia.

La cadena sinclinal del Izarraitz, de seis kilómetros de largo, forma un ligero codo con la concavidad hacia el NE. Por el NO termina en las alturas de Madariaga donde su estructura sinclinal destaca netamente. La cresta culminante de la parte Suroeste constituye el flanco norte del sinclinal. Sobre el otro flanco, examinando la terminación del pliegue desde Azcoitia, se nota el retroceso de la masa por encima de la cual salen hacia el  Sur los esquistes con restos de Parahoplites y las calizas negras fétidas de Serpules.

En la rama EO de la cadena, por encima de Azpeitia, las calizas urgonienses están inclinadas hacia el Sur, pero la disposición sinclinal persiste puesto que, por un lado, al Norte, entre le Izarraitz y el Erlo, existe una estrecha banda de esquistos infraurgonienses y jurásicos. Los dos flancos están comprimidos y adosados, y sin duda el del Sur está un poco estirado como se puede suponer de la acusada esquistosidad de las calcáreas que se unen en grandes láminas.

Al E del valle del Urola, hacia Azpeitia, las calizas del Izarraitz se prolongan todavía un kilómetro y se incurvan hacia el SE. Finalmente se detienen antes de alcanzar el cerro 373 y el Régil, en el monte Araunza, que está yugulado del resto del sistema por el río Urola.

 

 

        1.3.4. Monte Erlo entre Azpeitia y Azcoitia

 

Por su parte el sinclinal del Erlo es una enorme masa urgoniense, casi fusionada con el Izarraitz, al Norte de Azpeitia y que cubre los esquistes negros de la vertiente oeste del valle del Urola. Su punto culminante es el pico Erlo de 1034 metros de altura. A medida que desde él nos dirigimos hacia el NO las calizas se introducen cada vez más en el seno de la tierra hasta el punto de que el río Goleibar, afluente del Urola, no las alcanza. Estas calizas del Erlo poseen estructura muy compleja pero están en posición sinclinal entre los esquistes infraurgonienses del Gazume y los de Otarre.

El Erlo y la banda sinclinal que de él parte hacia el NO tiene una estructura diferente a la del sinclinal del Izarraitz y los dos flancos que le constituyen. Por un lado los dos flancos del Erlo no son paralelos sino oblicuos, y en segundo lugar la masa del monte tiene dos kilómetros de longitud, valor que parece netamente superior a la que tendría si fuese un simple desdoblamiento de la serie urgoniense, como ocurre en el Izarraitz. Pierre Rat piensa que esta longitud, considerable para dos pliegues, sería el resultado del corte de la parte Sur de la masa calcárea.

El anticlinal de Azcoitia, al Sur del Izarraitz, ofrece una disposición disimétrica. Al Sur la serie de Oñatmendi se inclina suavemente; al Norte los terrenos triásicos, muy alterados, están frecuentemente encubiertos por otros de descomposición o aluviones groseros. Por encima, en la pendiente que escala el Izarraitz,  las formaciones margosas del Jurásico y del Cretácico inferior están muy deterioradas, pero los bancos calcáreos sirven de señal y sostienen los relieves superiores. Las calizas fétidas de la base del Cretácico están aisladas en las pendientes del montículo 301, situado entre el actual convento de las Damas Catequistas y el nacimiento del arroyo Basarte.

 

 

      1.3.5. Banda anticlinal de Tolosa a Azcoitia

 

Es un accidente complejo de unos veinte kilómetros. Su unidad está asegurada por la continuidad del flanco sur constituido, encima del Jurásico, por una serie del Cretácico inferior con el nombre de banda de Beizama. Esta serie sigue sin interrupción desde Urquizu, cerca de Tolosa, hasta Azcoitia.

Al SO de Goyaz y Vidania se desarrolla una ondulación transversal – anticlinal de Beizama- en cuyo centro radica ka villa del mismo nombre, asentada en las pendientes esquistosas y rodeada por un trío de crestas calizas negras paraurgonienses. Este pliegue, aunque atenuado, es todavía sensible en los niveles estratigráficos inferiores en que las calizas negras fétidas del Cretácico inferior esbozan simplemente, al O de Goyaz,  un abombamiento de larga curvatura siguiendo la línea desde la que los declives generales hacia el Sudoeste disminuyen de valor.

Mientras que el flanco sur de la banda anticlinal es continuo, su parte axial y sobre todo su flanco norte tienen aspectos muy diferentes. Dicha banda está jalonada de NO-SE por el anticlinal de Azcoitia, el valle del Régil, el segmento de Vidania y el segmento de Mendicute-Urzquizu sucesivamente. El anticlinal de Azcoitia, ya visto, ofrece una estructura completa aunque disimétrica.

El anticlinal del valle del Régil es un segmento del conjunto de la banda que comienza al Sudeste de Azpeitia y, siguiendo dicho valle, termina en el puerto del mismo nombre, con dirección francamente Oeste-Este. Queda prácticamente reducido a la franja del Gazume cuyas calizas fracturadas quedan al descubierto debido a la erosión del río profundamente encajonado en los terrenos triásicos y jurásicos. El anticlinal pasa enseguida por el Este al puerto de Régil donde los esquistes del Cretácico se encuentran con las calizas de Jurásico medio, formando una suave pendiente. Hacia la mitad del puerto, en Elosiaga, se alcanza el Trías y comienza una suave pendiente que aumenta de forma progresiva hasta el pueblo de Régil, donde ya es bastante pronunciada. El segmento de Vidania se ubica al Este de la carretera de Régil a Vidania, y en él la erosión ha desgastado poco la banda anticlinal del Jurásico que se instala entre el Cretácico del Ernio y el poljé de Vidania de la misma época. Allí el anticlinal se incurva hacia el Norte y la sucesión de afloramientos de la carretera muestra, según Rat, que la serie jurásica monoclinal de la vertiente sur se precipita contra el cretácico del subsuelo del Ernio.

Siguiendo las caliza fétidas wealdienses, al Este del poljé de Vidania, penetran en el anticlinal de Urquizu que aparece como la continuación de la banda anticlinal Régil-Vidania  que se alarga por el Norte por el sinclinal urgoniense del mismo nombre y después por el antiticlinal de Mendicute. La explicación sobre el anticlinal de Urquizu sería un simple repliegue de la serie monoclinal –anticlinal de Tolosa a Azcoitia- nacido al Sur del segmento de Vidania, y el accidente frontal de este nuevo segmento continuaría entonces en el anticlinal agudo y alargado de Mendicute.

Por lo visto hasta ahora, la banda anticlinal Tolosa-Azcoitia separa el cretácico de Beizama, en que las calizas tiene importancia secundaria, y una región de potentes macizos urgonienses.

En resumen, el Este de Guipúzcoa en cuyo marco se encuentra Azpeitia, ofrece horizontes comprimidos y la morfología es caótica, con cadenas cortas pero vigorosas que están cortadas por valles encajados hasta el mismo nivel del océano. Las calizas que la erosión no ha podido destruir se erigen en cumbres donde el valor de las estructuras es variable: sinclinales disimétricos colgados (Ernio), masas sinclinales de flancos enlazados (Izarraitz-Erlo), envoltura periclinal (Gazume) y frente en concha (Burunza-Pagoeta). En contrapartida las arcillas triásicas han facilitado el relleno de las escasas pero profundas depresiones de las que una envuelve la terminación del macizo herciniano de las Cinco Villas, al Este del conjunto.

 

 

 

2. EL CLIMA

 

En Azpeitia, situada en la zona oriental del Cantábrico, la influencia oceánica es la característica principal a lo largo de todo el año. La continentalidad de la Meseta Ibérica apenas se deja notar. La influencia oceánica se ve matizada solamente en proporciones relativas en aquellos valles que, paralelos a la costa, están protegidos por montañas de mediana altitud; por el contrario los perpendiculares al litoral, como el recorrido por el río Urola en cuyo tramo medio se encuentra Azpeitia, son afectados en profundidad por nubes y vientos de origen marítimo.

En invierno, debilitado el anticiclón de las Azores, las borrascas atlánticas penetran por el Noroeste peninsular alcanzando fácilmente toda la fachada septentrional y, por tanto, el fondo del Golfo de Vizcaya en cuyas proximidades se encuentra la villa azpeitiarra. Las precipitaciones aquí, las más de las veces en forma de lluvia, son abundantes dada la frecuencia casi ininterrumpida de tales ciclones oceánicos y el brusco ascenso que sus vientos se ven obligados a efectuar para salvar la barrera del Sistema Cantábrico que se les interpone. La precipitación sólida cae muy pocos días al año y a su escasa intensidad se une la breve permanencia en el suelo dado el predominio de temperaturas suaves, raramente por debajo de lo 0º, en virtud de la proximidad de la masa marina que dulcifica el ambiente climático.

 

En verano las altas presiones –Anticiclón de las Azores- se enseñorea de la Península Ibérica empujando las borrascas hacia latitudes más altas, aunque circunstancialmente llegue algún sistema de frentes que irrigan la región moderando las precipitaciones. La insolación es más constante e intensa y se elevan moderadamente las temperaturas.

A su vez las últimas depresiones noratlánticas de primavera originan un pico secundario de precipitación, fenómeno que se reproduce en la también estación intermedia de otoño anunciando la llegada de la estación invernal.

Estamos en presencia del característico clima oceánico que se sitúa en las fachadas occidentales de los continentes en zona templada, de lluvias abundantes y bien repartidas a lo largo del año, temperaturas suaves y escasa amplitud térmica durante el mismo período de tiempo.  Por último, al igual que en el resto de la zona el paso de las depresiones barométricas a lo largo de la costa o la localización de una borrasca en la vertical del Mediterráneo occidental, a la altura aproximada de las Islas Baleares, que haga fluir de SE a NE los vientos cálidos de su parte posterior a través  de la Meseta recalentada, a su vez, por la insolación, provoca vientos sofocantes, conocidos como  helgúa que circunstancialmente aumentan las temperaturas y crean un ambiente de bochorno. Además en momentos de situación anticiclónica es frecuente que en primavera y otoño se formen, durante la noche,  bancos de niebla que desaparecen de manera progresiva a medida que la insolación diurna va ganando en intensidad. De igual modo conviene destacar el importante papel que juegan en el clima de la provincia la serie de cadenas montañosas que, paralelas  a la costa, obstaculizan por una parte  la influencia continental  de la Meseta Ibérica y por otra reteniendo el aire húmedo y las nubes que proceden de océano próximo y que se infiltran a través de los valles que perpendicularmente cortan dichas cadenas.

La ausencia de estación meteorológica en el término municipal que nos ocupa obliga a exponer datos de otros circundantes. No obstante el margen de error será prácticamente inapreciable dada la escasa extensión del territorio provincial, la homogeneidad climática del mismo y la proximidad de los lugares cuyos datos se analizan, de entre los que Legazpia se encuentra a muy pocos kilómetros aguas arriba del Urola a su paso por Azpeitia.

La provincia de Guipúzcoa goza a lo largo del año de una temperatura media anual de 13,2º C. -S. Sebastián 13,2º; Eibar 13,5º; Legazpia 13º-, algo superior a la del resto de la costa del Cantábrico. Las medias de enero –S. Sebastián 7,8º; Eibar 8,2º; Legazpia 7,4º- y las de agosto –19º; 20,6º; 19,3º- colocan a la zona entre las isotermas anuales de 13º y 14º.

La curva de temperaturas medias, por ejemplo, en Legazpia presenta un mínimo de 4,6º en febrero para de manera suave alcanzar el máximo de 22,1º en julio y descender poco a poco con suavidad hasta los meses de diciembre-enero.

 

 

 

Temperaturas, 1931-1960, Guipúzcoa, España
 

 

                                                                                                                                                                                                                                  

 

El total de precipitaciones en S. Sebastián es de 1505 mm, el de Eibar oscila entre los 1624,7 y 1306, 5 mm y el de Legazpia, muy próximo a Azpeitia, se encuentra entre los 1884,4 y 1257,4 mm. Para el período 1931-1960 la primera presenta un mínimo de89,6 mm en marzo y un máximo de 177,1 mm en diciembre; de enero a julio ofrece un máximo de 136,8 mm en el primer mes que desciende hasta el mínimo de marzo para alcanzar de nuevo en mayo los 121,7 mm y descender de nuevo en julio a 95,3 mm; a partir de ese momento la cantidad de precipitaciones aumenta de forma constante hasta alcanzar el máximo de diciembre.

 

 

 

                                 

 

Geo Física, Clima, Precipitaciones, San Sebastián y Eibar, 1965

 

 

 

En 1965 Legazpia y Eibar ofrecieron la siguiente curva de precipitaciones: un mínimo de 20 y 15,3 mm respectivamente en julio y un  máximo de 306,78 y 257,4 mm en diciembre, marcándose perfectamente tres máximos, uno en primavera, otro a finales de verano y otro en invierno, y tres mínimos en febrero, julio, el más acusado, y octubre.

Los datos expuestos nos explican que la característico general de la zona es de un clima moderado en cuanto a temperaturas y una relativa abundancia de precipitaciones responsables de la constante humedad que reina en el ambiente.

 

 

 

3. LA VEGETACION

 

 

Como es lógico el clima, el relieve y su orientación, así como la naturaleza de los suelos juegan el papel principal en el desarrollo del panorama vegetal de la zona. La acción antrópica, sobre todo en los últimos tiempos, le ha transformado sensiblemente sobre todo en lo referente a las especies arbóreas por motivos económicos, unas veces talándolas para ganar espacio y hacer progresar los cultivos y otras sustituyéndolas por ejemplares de mayor rentabilidad para la reciente y pujante industria maderera.

Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico-Histórico de España y sus posesiones en Ultramar, tomo III, 1846 nos habla de que los árboles que encontramos en Azpeitia son el haya, nogal, cerezo y castaño para madera de la construcción, y el roble, encina y arbustos para combustibles de las once ferrerías y veinticuatro fraguas donde se construyen frascos para el trasporte de azogue, tovera, sartenes, utensilios de cocina y cerrajería. Si nos fijamos en las especies que describe echaremos en falta el pino, árbol que en la actualidad predomina en la comarca. Las razones de su reciente implantación serán expuestas más adelante.

Las dos especies aborígenes más importantes son el roble carballo y el haya. El primero, hoy en día en peligro de extinción, encontraba aquí lugar óptimo para su desarrollo como en el resto de la Cornisa Cantábrica puesto que exige mayor cantidad de humedad que las demás especies. Ocuparía, y aún en parte, las zonas bajas de las laderas de las montañas aunque se llega a mezclar con las hayas entre los cuatrocientos y seiscientos metros de altura. La tala sistemática ha acabado prácticamente con su existencia. Los lugares en que preferentemente se instalaba en otras épocas han sido destinados a tierras de labor y otras especies como el castaños y los pinos insigne y laricio de maderas más apreciadas para su transformación industrial, máxime si consideramos que Azpeitia cuenta en la actualidad con una de las más florecientes industrias del mueble de España.

El haya, aunque también en franco retroceso, encuentra refugio en las montañas que rodean la villa. El mediano relieve de las mismas permite su crecimiento en todos los niveles, excepto en la parte suma de las cordilleras donde el azote de los vientos atlánticos y los fríos invernales le impiden llegar. Desde muy antiguo se adueño de todas las montañas infiltrándose incluso hasta la costa por valles y barrancos que en algunos casos se aproximas a altitudes no superiores a treinta o cuarenta metros sobre el nivel del mar. Por otro lado encontramos importantes manchas de las mismas en las laderas del Izarraitz, al NE de Azpeitia, en el monte Araunza, en los flancos de la rama meridional  del Gazume ocupados por el río Régil y la ruta que pasando por el pueblo del mismo nombre llega hasta Azpeitia , y continuando por idéntica vía hasta lo alto del puerto, en las laderas del Ernio.

Junto al carballo y el haya las especies más significativas en la actualidad son los pinos insigne y laricio, los alerces, castaños, plátanos y las acacias. Castaños y acacias se encuentran también en situación regresiva. Por el contrario esas dos clases de pino,  sobre todo la primera,  se encuentra en pleno proceso expansivo junto a los plátanos. Encontramos la causa en que son especies de rápido crecimiento y en consecuencia más rentables desde el punto de vista económico. Se da la circunstancia de que el agricultor emigra al núcleo urbano en busca de trabajo en la industria que le proporciona un salario constante y seguro; al tiempo planta árboles de ese tipo en los terrenos abandonados para al cabo de pocos años obtener saneados beneficios con la venta de la madera. De este modo y por la repoblación del monte con estas coníferas por otros particulares, el pino insigne hasta los quinientos metros de altura y el alerce en las zonas más altas constituyen la nota arborícola más destacada de la comarca del río Urola. Su distribución, empero, no es homogénea puesto que les encontramos en manchas diseminadas por todas partes aunque da la impresión que terminarán por imponerse a las demás especies en breve plazo.

En lo que se refiere a los frutales los ejemplares más frecuentes son el nogal, avellano, peral y manzano. Todos ellos ofrecen poco rendimiento al prestárseles menos atención del que requieren. El más difundido es el manzano en las partes del territorio bien expuestas al sol y de suelo más fértil, a pesar de lo cual su poma tarda mucho en madurar y cuando lo hace posee el gusto ácido propio de los frutos de regiones donde la humedad es constante a lo largo de todo el año y sin estación suficientemente calurosa como para sazonarles debidamente. Además las plantaciones son antiguas, están situadas a todo viento y su mantenimiento es nulo en la práctica. En consecuencia el rendimiento es bajo. La manzana se utiliza para mesa y sobre todo para sidra que se consume en los propios caseríos o en algún establecimiento de la villa, y con frecuencia para alimento suplementario del ganado.

A pesar de todo el Servicio de Extensión Agraria, con oficina en la localidad, trata de introducir nuevas especies de manzano económicamente más rentables. Según opinión de los agentes del mencionado Servicio también podrían ser interesantes plantaciones racionales de avellanos y en general de árboles de frutos secos con tal de cuidarlas bien.

El matorral es abundante, sobre todo en los barrancos y en altitudes por debajo de cuatrocientos metros, tanto por el clima como por la diversidad de suelos. Ya Valia y Pierre Allorge quienes estudiaron concienzudamente la región, nos dicen que la mitad de los helechos que se crían en la Península Ibérica se encuentran en el País Vasco. En lo que a Azpeitia se refiere tal afirmación puede dar idea aproximada de la abundancia de la planta en su concejo. La landa de brezos, con Erica ciliaris, aparece en aquellos lugares donde el bosque ha sido rozado y no se ha cultivado junto a los tojos, Agrostis setacea, la Teucrium scorodonia y otro tipo de plantas de bajo porte.

 

 

 

4.     LA RED HIDROGRAFICA

 

La principal arteria fluvial, que de Sur  a Norte recorre la distancia entre la Sierra de Aizkorri y Zumaya por donde desemboca en al Cantábrico, y que en el mismo sentido atraviesa Azpetia, es el río Urola.

Su cuenca de recepción situada al Nordeste del pico de Aizkorri (1544 mts) se ubica entre el alto de Inunciaga y el de Olabarrieta. Aquí, hacia el Este también se encuentran las fuentes del Oria y al Oeste las del Deva.

La principal vena de dicha cuenca es el arroyo Artzaluburu que tras unirse a otras dos menores. Las tres, unidas forman el canal de desagüe que corta transversalmente la cuesta de calizas urgoniense de más de quinientos metros que forma la cara septentrional del Aizkorri  antes de llegar a Legazpia unos once kilómetros de su nacimiento.

Allí recibe por su margen izquierda al arroyo Arrola que nace en los montes de Satin para juntos dirigirse hacia Zumárraga. Desde esta villa y recogiendo por su margen  derecha al arroyo Becasaco describe un extenso arco de catorce kilómetros bordeando la cara occidental del monte Izaspi y del Aratz-Erreka hasta llegar a Azcoitia en que adquiere dirección Este-Oeste, entre el sistema del Izarraitz y el Chalinxoro después de formar un amplio valle en el centro del cual se encuentra el Monasterio de Loyola.

Llegado a Azpetia, a cinco kilómetros de la anterior localidad, recibe por su margen derecha, en el mismo pueblo, a los arroyos Régil, que avena por su cara meridional los montes Ernio, Gazume y Araunza, y Urrestilla nutrido por su subafluente Arat. Ambas arterias desaguan las crestas de calizas negras paraurgonienses que rodean el anticlinal de Beizama y los montes de Arat-Erreca. Los arroyos Régil y Urrestilla, a unos dos kilómetros de su confluencia con el Urola, se unen formando el tramo fluvial conocido como Ibaieder.

Desde aquí el Urola se dirige hacia el Norte encajonado entre la cadena del Araunza (613 mts) por la margen derecha y que vierte sus aguas a través del arroyo Lasao, y el monte Erlo (1034 mts) por su margen izquierda.  Dos kilómetros más allá de Cestona cambia bruscamente su dirección hacia el Este y en Aizarnazabal recobrada de nuevo la Norte muestra ya el conjunto de meandros divagantes que forman la ría  y anuncian la proximidad del Cantábrico, en el que desemboca por Zumaya.

Como todos los ríos y de la vertiente cantábrica su longitud es escasa, 61 kilómetros, su desnivel acentuado y régimen de tipo pluvial oceánico. El descenso es rápido y en su corto recorrido ha de pasar de los 1544 metros de altura en su nacimiento al cero metros del nivel del mar. A ello, sin duda, se deben los estiajes acentuados que sufre en cuanto las lluvias dejan de caer. Además la prolongada permanencia de las nieves en las montañas podría proporcionarle mayor regularidad, pero como se ha dicho ese meteoro apenas hace su aparición cuatro o cinco veces al año y su permanencia en el suelo es poco duradera, en parte por la escasa intensidad con que cae y en parte por la suavidad climática de la zona.

En Aizarnazabal existe una estación de aforo para la medida de caudal anual pero su instalación es reciente y los datos obtenidos no están completos. En consecuencia nos vemos obligados a describir dicho caudal de manera un tanto informal, basándonos en las experiencias del autor de este trabajo producto de la observación directa durante cuatro años.

El caudal del Urola está condicionada sobre todo por el clima lluvioso y húmedo que reina a lo largo de todo el años en su cuenca. El máximo de precipitaciones se da en los meses de diciembre a enero aunque no es en ellos cuando el río lleva mayor cantidad de agua debido a que por lo general la lluvia cae lentamente y el suelo absorbe buena parte de ella. El mayor caudal coincide con el movimiento aparente del sol de trópico a trópico durante los meses de primavera y otoño. En ese momento el frente polar de la zona templada norte, y las borrascas que en él se generan, que se está desplazando bien hacia el Norte o hacia el Sur. Allí por donde pasan las segundas. Tales perturbaciones se sitúan en la vertical del Cantábrico generando un segundo pico de precipitación que unido al deshielo que produce la elevación de temperaturas primaverales originan el mayor caudal anual del río que en algunos momentos llega a desbordarse cortando incluso la carretera que paralelamente al cauce se dirige hacia Zumaya. Se da entonces un máximo de caudal entre marzo y abril, otro secundario a mediados de septiembre y un tercero, más atenuado,  a finales de diciembre. Los estiajes coinciden con los meses de menor pluviosidad en los meses de febrero, junio-julio y octubre-noviembre.

Este mecanismo puede ser alterado de forma accidental por el juego atmosférico que época  estival desencadena  tormentas que elevan el nivel de las aguas. No es raro que por tal motivo y a pesar de la intensa evaporación en los meses de junio-julio legue a ser mayor circunstancialmente que en los momentos de máximos normales.

En conclusión, el río Urola posee un régimen fluvial de tipo pluvial oceánico matizado por la escasa longitud de su curso, por el carácter de las lluvias –moderadas en invierno; más intensas en primavera y otoño- y accidentalmente por las tormentas veraniegas, por la naturaleza calcárea del roquedo de intensa infiltración y por la abundante cobertera vegetal que retarda la llegada de las aguas pluviales al cauce.


 

   

Río Ibai-Eder cerca de su desembocadura en el río Urola, Azpeitia

 Río Ibai-Eder. en las inmediaciones del casco urbano de Azpeitia, donde desemboca en el Río Urola 

 

 

 

 

 

 

 

 

III

 

 

CARACTERES HUMANOS


 

1. RESEÑA HISTORICA

 

 

 

 

 

Azpeitia, Casco Urbano visto desde el Monte Xoxote, 1970

Azpeitia, casco urbano y alrededores desde el Xoxote

 

No se tienen noticias concretas sobre la cuantía de la población de Azpeitia hasta fechas muy recientes. Cabe imaginar que hasta finales de la Edad Media existieron grupos humanos a escala familiar diseminados por los montes circundantes. Se dedicarían al pastoreo uniéndose únicamente en caso de peligro contra posibles invasores o para intercambiar productos fruto de su trabajo. Los monarcas bajo medievales comenzaron a dar importancia al lugar como acceso a través del valle del río a la costa que enlazaba Castilla con algunos puertos cantábricos. Así, para aprovecharse del tráfico comercial consecuente, no pocos habitantes de las montañas bajarían a ocupar el punto en que se estrecha el valle, entre el Izarraitz y el Araunza, como paso obligatorio para quien deseara alcanzar el litoral o intentase penetrar tierra adentro desde la costa. No obstante muchos permanecerían aún en los bosques circundantes aunque modificando de forma paulatina las actividades ganaderas por las agrícolas y creando ferrerías junto a los cauces fluviales para proveerse de útiles domésticos y aperos de labranza. Por todo ello se habría producido un aumento de la población azpeitiarra relativamente importante, sobre todo si se tiene en cuenta que la zona estaba flanqueada por otras dos rutas comerciales paralelas de las que indirectamente obtenía provecho: al Este la que por el valle del Oria comunicaba Alava con Francia y al Oeste la del valle del Deva que conducía desde Vitoria y Mondragón al Cantábrico.

 

Lo cierto es que en el siglo XVI el embajador veneciano, en viaje por el Norte peninsular, se admira de lo pobladas que están las montañas y la cantidad de caseríos existentes en toda Guipúzcoa cuyo desarrollo demográficos suponemos similar en Azpeitia. A partir de este momento durante los siglos XVII, XVIII y primera mitad del XIX la población se estabiliza hasta que la todo el País Vasco y en concreto la de la villa experimentan su mayor crecimiento a partir de mediados del siglo XIX, parejo al comienzo del fenómeno industrial. El incremento, entre 1846 y 1970 se refleja en el cuadro siguiente según datos de los correspondientes padrones municipales

 

 

AZPETIA

Años Habitantes
1846

4027

1860

6322

1875

6013

1881

6134

1895

5934

1900

6155

1910

6756

1920

6980

1930

8059

1940

8319

1950

8901

1960

9628

1965

10437

1966

10262

1967 10419
1968

10608

1969

10379

1970 10843

 Fuente: Ayuntamiento de Gijón.Elaboración propia

 

Como se observa en poco más de un siglo se triplica la población. El incremento es continuo, excepto entre 1882 y 1895, a lo largo de todo el período de tiempo.

 

 

 

 

2. POBLACION

 

 

2.1 Crecimiento

 

2.1.1 El aumento natural

 

El primer dato que llama la atención es que en 1953 se produce un descenso apreciable de la natalidad consecuencia de las difíciles condiciones de vida en ese momento y de que la cifra del 18,7 ‰ de 1948 es consecuencia del aumento lógico puesto que nos encontramos en los años posteriores  a la Guerra Civil Española de 1936 a 1939 de la que regresan hombres jóvenes física y psíquicamente aptos para procrear.

A partir de 1948 la tasa se vuelve a regularizar por lo que su ritmo de crecimiento se normaliza hasta 1963 cuando de nuevo comienza un descenso constante de un punto anual sin duda por la planificación y control  voluntario de la natalidad  que ejercen los matrimonios al objeto de preservar el nivel de vida de la familia.

 

 

AZPEITIA (GUIPUZCOA)

Años

Natalidad (‰)

1948

18,7

1953 16,8
1958 17,51
1963 20,9
1964 19,6
1965 17,8
1966

16,7

                                                                                                                                                                                                                                                                                     Fuente: Padrones Municipales. Elaboración propia

 

 

El aumento natural de la población en los últimos años se refleja en la estadística y gráfico que a continuación se exponen:

 

Años Nacimientos

Nacimientos ‰

Defunciones

Defunciones ‰

Aumento natural

Población total

1963 201 20,9 88 9,1 18,8 9617
1964 192 19,6 49 5 14,6 9772
1965 187 17,9 62 5,9 12 10437
1966 171 16,7 75 7,3 9,4 10262
1967 202 19,4 61 5,9 13,5 10419
1968 162 15,2 71 6,7 8,6 10608
1969 159 15,3 75 7,2 8,1 10379

        Elaboración propia. Censos respectivos.

 

Entre los años 1963-1969 ha sido del 11 por mil. Los de mayor crecimiento fueron 1964 y 1967 que en el gráfico presentan un pico de natalidad de 19,6 y 19,4 cada uno y descenso de la mortalidad de 5 y 5,9. La natalidad se mantiene por debajo del 20 por mil, índice propio de países que en conjunto muestran un panorama cultural y económico en vías de desarrollo y la práctica de limitación voluntaria de nacimientos se está generalizando como se ha dicho.

 

 

 

Humana, Población, Natalidad y Mortalidad, Azpeitia, Guipúzcoa, España, 1963-1969

 

 

 

  

En cualquier caso conviene matizar  que, aunque la natalidad es ligeramente mayor en el medio rural que en la villa. Allí no es raro encontrar matrimonios con cinco o seis hijos. Pero el gráfico anterior indica que se da un descenso progresivo, algo interrumpido en 1967, debido a la idea entre las parejas de que un elevado número de hijos influye negativamente en la economía familiar.

Las tasas de mortalidad también son bajas. No llegan al diez por mil cayendo hasta el cinco en 1964. Pertenecen tales tasas  a regiones en que tanto el nivel de vida como el sanitario son elevados, recursos que se han alcanzado en Azpeitia hace años. Las relativas diferencias entre las diversas tasas de mortalidad  se deben a fenómenos absolutamente fortuitos.

En conclusión, la media de los nacimientos en esos siete años es del 17,8 por mil y la de las defunciones 6,7. nos habla de un régimen demográfico de tipo maduro, con natalidad débil, mortalidad baja y crecimiento natural moderado.

 

 

2.1.2    Movimientos migratorios

 

La población natural de Azpeitia en 1960 constituía el 72,84 % del total, el resto lo integraban personas procedentes de la comarca Urola-Costa, de otras provincias vascas y regiones españolas en el siguiente porcentaje:

 

 

 

Geo Física, Población, Movimientos migratorios, Azpeitia, inmigración y origen, 1960
 

 

 

 

 La población euskaldún procedente de Alava, Vizcaya y comarca Urola-Costa supone un 17,41 % que unida a los naturales azpeitiarras alcanza el 90,25 %. La mayor parte procede de dicha comarca (15,69%), el resto 1,29% a Vizcaya y 0,43 a Alava. Los inmigrantes no vascos alcanzan el 9,75 %. El mayor número pertenece a las regiones castellano-leonesa (3,21 %) y extremeña (2,8 %). Dentro de la última la provincia de Badajoz  -concretamente el Valle de la Serena- es la que ha proporcionado más cantidad. (2,61 %).

 

 Durante las década de los años sesenta el conjunto de inmigrantes vascos y no vascos en Azpeitia suponen en torno al 8%, es decir, ochenta personas al año y ochocientas en conjunto, cifra importante si se considera que el total absoluto de la población sumaba 10843 efectivos en 1970. El municipio en consecuencia se ha convertido en foco de atracción demográfica debido a que a partir de 1950 se ha producido un constante desarrollo industrial. No es extraño que trabajadores de zonas menos favorecidas hayan acudido en busca de puesto de trabajo, como a otras del País Vasco. Con el tiempo estas gentes traen a sus familias y en la mayoría de los casos la migración se convierte en definitiva.

 

Pero el movimiento no solo procede de regiones foráneas sino que el medio rural del municipio ha experimentado una fuerte emigración al núcleo urbano también por motivos laborales. Así buena parte de los caseríos son abandonados por sus moradores, aunque también se de el fenómeno de que permanezcan en ellos combinando el trabajo en la fábrica con el del terruño que les proporciona ingresos complementarios. Antes de la industrialización existía una emigración tanto femenina como masculina a la capital de la provincia y a otras localidades de Euskadi en que el desarrollo económico se había adelantado. Las mujeres se empleaban sobre todo en el servicio doméstico y los hombres en las nuevas empresas. Actualmente unas y otros encuentran trabajo fácilmente sin moverse de su lugar de origen. Mientras los segundos se ocupan mayoritariamente en la industria –metal y madera- las primeras se dedican a labores administrativas, el comercio, bares y en general en cualquier actividad relacionada con el sector terciario, aunque con frecuencia la mujer deja de trabajar al contraer matrimonio.

 

 

2.2  Composición de la población

 

2.2.1 Composición por edades y sexos

 

La pirámide de población de Azpeitia en 1965 nos presenta un grupo humano relativamente  homogéneo en cuanto a hombres y mujeres y no muy envejecido con claro predominio del grupo de adultos y personas jóvenes.

En efecto, el escalonamiento de la gráfica es regular en ambos sexos con algún accidente o brecha en algunos grupos. En principio de su análisis se desprende que de las 10437 personas que en total constituían la población en ese año 2913 (27,9 %)  son los comprendidos entre 0-14, 5347 (51,2 %) entre 15-49  y 2177 (20,7 %) desde cincuenta en adelante. Existe, pues, un predominio de las edades intermedias aunque los efectivos de la población juvenil son también considerables y suficientes para garantizar el reemplazo generacional.

En primer lugar, en los grupos entre 15-24 años la pirámide presenta la primer anomalía por exceso de población. El sobrante de individuos se debe a la existencia de un seminario en el Santuario de Loyola  y noviciados en los diversos conventos radicados en la villa que incrementan de los que integran estas edades.

Nota digna de ser destacada en los individuos comprendidos entre los 20-24 años es la escasez de matrimonios y la diferencia significativa en este aspecto entre los hombres casados, 6 y las mujeres, 56. El primer hecho se explica por la tendencia actual a retrasar el casorio que si bien se produce normalmente en este caso entre los 25-29 años es bastante frecuente encontrar los populares  mutil sarra y neska sarra que o lo contraen entre los 30-39 o permanecen en ese estado indefinidamente. La diferencia entre unos y otras en cuanto al momento de casarse sigue la tendencia general en el sentido de que las segundas tienden a contraer matrimonio antes que los primeros.

Los que en 1965 se encontraban entre los 25-29 años nacieron entre 1935-1939, fechas de contienda bélica por lo que la natalidad se resiente. El total de sus componentes desciende en 192 unidades respecto al grupo precedente, tendencia, atenuada, que se prolonga entre los de 30-39 por la incertidumbre que genera la crisis económica de la Gran Depresión y la inestabilidad política española durante los años treinta. También se observa, en el grupo de los de 40-44 años, un mayor número de solteros que de solteras, fenómeno más arriba comentado, para desde aquí equipararse ambos en edades superiores.

A partir de 1940 en adelante las barras que relativas a las mujeres disminuyen progresivamente con normalidad, excepto en el tramo de las de 1965-1969. A la inversa, el perfil de la pirámide en los tramos de 1940 a 1959 referidos al sector masculino muestra brechas de consideración; se trata de quienes nacieron entre 1900 y 1924  y que en 1936, al comienzo de la contienda civil en cuyo desarrollo se ven involucrados directamente, tenían de 16 a 35 años,  por lo que su mortalidad a la que se añade en menor medida la de carácter natural, es mayor que en el sector femenino.

Desde este nivel se observa un déficit de efectivos femenino y de viudas puesto que de forma generalizada la esperanza de vida de las mujeres es mayor en entre los hombres.  Es la consecuencia de que en caso de fallecimiento del varón, las esposas tienden a instalarse en casa de los hijos que muchas veces por cuestiones de trabajo o por haber contraído matrimonio con cónyuge de otra localidad han abandonado el municipio.

En resumen diremos que Azpeitia presenta una población relativamente homogénea, como se ha dicho, entre hombres y mujeres y que el elevado número de solteros, si bien hasta los 24 años eso no incide de madera directa  en el número de nacimientos y el futuro de la población, comienza a dar síntomas de envejecimiento con apreciable volumen de las edades intermedias y relativa abundancia de las personas de mayor edad. Podríamos situarla en la última etapa del régimen demográfico de transición.

Administrativamente el municipio está dividido en ocho Secciones de las que tres constituyen el núcleo urbano propiamente dicho y el resto corresponde al medio rural. La I y II, son las que ocupan la zona más poblada del lugar por lo que su aspecto de su pirámide de población es similar a la de tipo general; la III presenta un déficit considerable de población  joven y soltera entre los 10-25 años debido a que la zona es la más antigua del lugar y en ella residen matrimonios de mediana y avanzada edad; la  IV, semirural y semiurbana, casi no posee zona residencial y está ocupada por una avenida flanqueada por algún caserío, una fábrica de madera, algún establecimiento de hostelería, una iglesia convento con noviciado y el Monasterio de Loyola con seminario, hechos estos últimos por lo que la gráfica muestra un ensanchamiento anómalo en los grupos de 15-24 años; la V está representa por dos barrios, Urrestilla y Nuarbe, separados unos dos kilómetros de la villa, dedicados sobre todo a las labores agrarias con población joven y adulta en disminución constante porque acaban por fijar su hogar definitivo en el pueblo, con abundancia de solteros como refleja el grupo de los 20-24 años en el caso de los hombres y el de 25-29 en el de las mujeres, y con escasa población adulta puesto que los padres también terminan por trasladarse para  vivir con los hijos; la VI, VII, VIII, también barrios agrarios alejados, presentan características similares a la V.

En el medio rural, secciones V-VIII, entre los 30-80 años, solo hay 1489 individuos, lo que representa el 44,3 % del total de población, y el 14,2 % de la del término municipal. ;  de 0-29 años hay 1848, es decir un 55 %. Nos encontramos ante una población envejecida y la crisis demográfica no tiene apariencia de esporádica sino todo lo contrario. El número de casados asciende a 688, de los cuales 461 son mujeres de las que entre 15-50 años, es decir, en edad fértil suman solamente 242; además el problema se acentúa por la tendencia general a retrasar el matrimonio hasta los veinticinco y más años y por la desproporción entre hombres y mujeres solteros entre los 25-49. Por añadidura existe escasez de mujeres puesto que emigran a los núcleos urbanos provinciales, incluido Azpeitia, para ejercer trabajos en su mayoría relacionados con la hostelería o el servicio doméstico.

 

 

Pirámides de Población

Humana, Población, Pirámide, Sección I, Azpeitia,1965
Geo Humana, Población, Pirámide, Azpeitia, Sección III, 1965
Geo Humana, Población, Pirámide, Azpeitia, Sección V, 1965
Geo Humana, Población, Pirámide, Azpeitia, Sección VIII, 1964

          

Humana, Población, Piramide General, 1965

  

 

2.2.2    Composición étnica

 

El predominio en todo el término municipal es de la etnia euskaldún, de carácter absoluto en le medio rural. Solamente los llegados de otras regiones y provincias españolas más meridionales conforman una entidad claramente definida.

Dentro del grupo  mayoritario de vascos se aprecian dos tipos humanos distintos: uno dolicocéfalo, anchos pómulos, robusto, de porte medio, y con tendencia a la adiposidad cuando alcanza la treintena de años; otro también dolicocéfalo, rostro afilado, nariz recta o aguileña, esbelto y atlético.

Se ha especulado mucho en torno al origen de estas gentes pero se desconoce su procedencia real. Sin duda por recientes investigaciones en torno a su lengua, el euskara, está emparentado fue una de las múltiples y emparentadas lenguas ibéricas  prerromanas que existieron en la Península. Algunos la relacionan con la de los íberos del Cáucaso donde existen pueblos cuya lengua  guarda ciertas similitudes con la euskárica. ; también hay quienes aventuran la hipótesis de que serían descendientes de aquéllos que en época prehistórica emprenderían la marcha desde el Mediterráneo oriental hacia el occidental por causas desconocidas hasta ahora.

Esta cultura es en consecuencia muy antigua como ratifican su folklore, con rasgos marcadamente pastoriles, y la lengua. En ella, todavía bien diferenciada, se observa un proceso de asimilación de abundantes vocablos sobre todo castellanos, seguidos de franceses e ingleses, en este caso debido al auge adquirido en la actualidad a nivel mundial a través de los modernos medios de comunicación. También es necesaria la unificación de las diversas variantes o dialectos locales cuyo desarrollo ha facilitado el aislamiento histórico que origina  el medio físico accidentado y dividido en numerosos valles cuyos moradores, dedicados sobre todo al pastoreo y la agricultura, apenas mantenían relaciones permanentes entre sí. Pueden observarse apreciables diferencias entre núcleos urbanos tan próximos entre sí como Azpeitia y Azcoitia cuya distancia no alcanza los cinco kilómetros. Solamente la conjunción de esfuerzos de personas y entidades privadas junto a una política de apoyo por parte de las autoridades regionales y nacionales hacia esta reliquia del pasado podrán sustraerla a la desaparición.

Por otro lado es Azpetia uno de los lugares en que la tradición vasca mejor se ha conservado en todos los sentidos, hecho al que no es ajeno el que el municipio se encuentre en la interior provincia de Guipúzcoa, más alejado de los puertos marítimos y menos expuesto hasta el siglo XX a influjos externos.

 

Composición étnica e inmigración

Humana, Población, Composición étnica e inmigración, Mapa 1965

 

2.3 Población activa

 

El total de la población activa en 1965 era de 4120 personas, lo que representa el 39,4 % del total de la población. Si se considera que del otro 60,6 %  un 27, 3 % corresponde a la población joven la población activa arroja un índice de tipo medio respecto a otras regiones y países. Se ha de tener en cuenta que naciones consideradas como poco desarrolladas, con fuerte natalidad y población joven, como Brasil, presentan un índice del 34,8 %; que entre las desarrolladas Francia, por ejemplo, ofrece el 44 %; y que las democracias populares, como la URRS, muestran índices mayores que alcanzan el 57 %.

Antes de seguir adelante en la descripción de los aspectos más significativos de este tipo de población es necesario aclarar que dentro del tenido por sector primario, en Azpeitia reducido a los trabajadores del campo y a los canteros, no están incluidas las esposas de los primeros dado que ayudan a sus cónyuges en las labores agrícolas. Se las ha separado del grupo colocándolas en el apartado de labores puesto que es así como figuran en el padrón municipal.

 

 

El sector terciario junto a los trabajadores seglares de los servicios integra a los religiosos y las religiosas. La mayoría de los últimos se han ubicado aquí por doble motivo: al tiempo que se ocupan de las funciones propias de su condición ejercen además actividades docentes en sus distintas modalidades.

Sirva también de aclaración que las viudas y viudos, más numerosas las primeras que los segundos no figuran en sector alguno. Se dedican sobre todo a las actividades de su propio hogar y algunas al servicio doméstico, y las incluimos en el apartado reservado alabores puesto que las dedicadas a actividades profesionales son escasas.

El sector primario agrupa 685 individuos de los que 683 son hombres y dos mujeres. Representan por igual el 6,5 % de la población total y el 6,5% de la activa. Analizando su estructura por edades llama la atención que entre los 10-14 años encontremos 13 niños dedicados a trabajos del campo, algo anormal puesto que se encuentran en edad escolar. Dos de ellos pertenecen al barrio de Onza, siete al de Elosiaga, tres al de Aratz Erreca y uno al de Eizaguirre y ninguno pertenece al núcleo urbano sino a caseríos diseminados por el monte. Si a la circunstancia de que por lo general en el campo se pone a trabajar a los hijos desde temprana edad se une las dificultades que tiene para acudir a la escuela por motivos de transporte tanto desde los caseríos a los barrios como de los barrios a la villa en que se concentran la mayoría de los colegios, se comprenderá fácilmente el por qué encontramos niños adscritos al sector. Por la misma razón no es extraño que él número de jóvenes, entre 15 y 19 años dedicados a estas actividades ascienda ya a 49.

El grupo de personas dedicadas a la agricultura es mayor que el de los que se ocupan específicamente a la ganadería aunque lo frecuente es que compaginen ambas actividades. Predomina el ganado vacuno para leche. Por su parte los canteros alcanzan el número de cuarenta, excluyendo los transportistas encargados de retirar la piedra hacia los lugares de diversas transformaciones y consumo.

En conjunto el sector primario, en recesión, tiene escasa importancia respecto al secundario y terciario, como se pone de manifiesto en el gráfico precedente.

El sector secundario, el más numeroso, engloba a los trabajadores de la industria representada por la fabricación de muebles, aserraderos de madera, siderurgia, talleres de herramientas, la construcción de viviendas y en general por todas las actividades encargadas de transformar materias primas. El número de obreros del sector es de 1908, es decir, el 18,2 % de la población total y el 46,3 % de la activa. De ellos solo dieciséis son mujeres. La mayor parte de este contingente humano está comprendido entre los 15-39 años: de 1253 varones y 15 de las referidas mujeres, cifras estas últimas lógicas considerando que los patronos prefieren obreros jóvenes puesto que al menos teóricamente  ofrecen mayor rendimiento; por el contrario, entre 40-59 años el sector engloba únicamente 449 trabajadores varones y una mujer. Proporcionalmente la cifra total, 190,  se reduce ostensiblemente entre los 60-65 años en virtud de las jubilaciones anticipadas.

A los servicios o sector terciario corresponden 1093 hombres y 443 mujeres equivalentes al 14,7 % de la población total y al 37,2 % de la activa. Lo integran comerciantes, oficinistas, transportistas, docentes, sanitarios, telefonistas, funcionarios municipales, religiosos y religiosas principalmente. Las edades en que este grupo de población es más apreciable son también las comprendidas entre 15-39 años con unos efectivos de 804 personas – 518 hombres y 286 mujeres -; entre los 40-59 años el número asciende a 330 y 70 de cada sexo por lo que de nuevo las mujeres estaban en franca minoría. De sesenta en adelante suman en conjunto 332 personas. La visión de este sector a partir de tales datos sería deficiente si no se aclarase que de sus 1536 componentes 575 son religiosos – 224 sacerdotes y 351 monjas- debido, como ya se ha indicado, a la existencia del Seminario del Monasterio de Loyola  y a los diversos conventos y colegios de religiosas.

Mención específica, al margen de lo que hoy en día se considera población activa, merece el grupo de mujeres dedicadas a sus labores que suman en total 3166. Forman un importante grupo que en el creciente desarrollo económico de la localidad está llamado a jugar un papel importante sobre todo en el último de los tres sectores.

 

 

 

Geo Económica, Población activa por sectores, Azpeitia, 1965

 

 

 

 

2.4 Distribución urbana y rural

 

          Los factores físicos –relieve, naturaleza de los suelos, clima, recursos de agua-, humanos – estructura social, tradiciones, recursos educativos y sanitarios- y económicos juegan un papel esencial en la distribución de la población en el término municipal. El relieve, sobre todo, es extremadamente accidentado salvo en la pequeña porción ocupada por la villa y por los alrededores de la Avenida de Loyola con un escaso kilómetro de longitud.

La mayoría de la población se concentra en el núcleo urbano mientras en valles y montes aledaños la dispersión es la característica dominante. Ya se ha mencionado que la ubicación del primero se debía al importante atractivo económico  que ejercía el lugar, punto clave en el paso de las caravanas de mercancías que, durante la Baja Edad Media y la Moderna, se internaban en España desde las costas cántabras cercanas o a la inversa. Una vez establecidos aquí los primeros moradores se construyen, en época de los Reyes Católicos, la iglesia parroquial de San Sebastián de Soreasu y se cierra el conjunto con una muralla hoy desaparecida. A pesar del auge económico que desde entonces experimenta la localidad el tipo hábitat tradicional, tanto por la actividad pastoril como por la agrícola más tardía, de las gentes que pueblan los montes circundantes, es disperso. Habrá que esperar a mediados del siglo XX para que la tendencia cambie al calor de la acelerada industrialización.

Desde el punto de vista administrativo la población se encuentra distribuida en ocho unidades básicas o secciones. Tal división parece que trata de parcelar el territorio más por su constitución física que por el contingente humano de cada zona.

Desde 1966, año en que se hizo la reforma sobre el ámbito a cubrir por cada sección, las tres primeras agrupan todo el núcleo de población urbana. Hacia Azcoitia, sale un apéndice, la cuarta,  integrada por la Avenida de Loyola y el Camino Viejo de Loyola. El resto de las secciones son partes del territorio o barrios en los que ha de hacerse una doble distinción: los que además  de caseríos dispersos albergan un pequeño núcleo de ellos en disposición intercalar, a veces con iglesia, como en el caso de Nuarbe o Aratz Erreca, y los integrados exclusivamente por caseríos dispersos como Eizaguirre.

 

La división administrativa en secciones a raíz de la Guerra Civil de 1936-1939 y la instauración del régimen político dictatorial del General Franco se llevó a cabo en 1941 a efectos puramente censales sin tener en cuenta la verdadera distribución de la población en el término municipal y la eficacia en la gestión del territorio y sus habitantes.

 

 

AZPEITIA

División Administrativa

1941

Sección

Nombre de sección

Entidad

Arrabal, Avenida, Camino, Barrio, Calle, Grupo, Paseo

 I

Emparan Villa
  • Plaza del Concejo

  • Calle de Emparan

  • Arrabal de Monjas

  • Calle de San Ignacio

  • Plaza de Pérez Arregui

  • Avenida de Elorza

  • Arrabal de Magdalena

  • Calle de la Iglesia

  • Plazuela de San Sebastián

  • Arrabal de Charibar

  • Calle de Iturricale

  • Calla de Santiago

  • Plazuela de Cristina

  • Plaza Mayor de Navarra

II

Santo Domingo Villa
  • Calle de Santo Domingo

  • Plaza de Nuestra Señora de Olatz

  • Arrabal de Bustinzuri

  • Arrabal de Arana

  • Avenida de Don Félix Ortiz y San Pelayo

  • Paseo de los Fueros

III

Oñaz Villa
  • Barrio de Oñaz

  • Barrio de Elosiaga

IV

Aratz Erreca Villa
  • Barrio de Aratz Erreca

  • Barrio de Eizaguirre

V

Urrestilla Urrestilla
  • Urrestilla

  • Nuarbe

VI

Izarraitz Loyola
  • IzarraitzLoyola

Fuente: Ayuntamiento de Azpeitia. Relación de calles y entidades del término municipal para la inscripción censal.

Elaboración propia: Francisco Adeva Herranz.

 

 

El desarrollo económico y demográfico de los años sesenta hace más compleja la administración de la comunidad por lo que se aborda una reforma que cubriera sustancialmente las necesidades del municipio. En este sentido se crea la nueva estructura que finalmente remodelada, a su vez, en 1966 ha llegado sin apenas variación hasta nuestros días.

 

 

AZPEITIA

División administrativa

Calles, plazas, barrios urbanos, avenidas, arrabales, grupos y barrios rurales por Secciones

Seccion I

1965

1966

  • Plaza del Concejo

  • Calle San Ignacio

  • Calle Emparan

  • Calle Arrabal-Monjas

  • Calle Pérez Arregui

  • Barrio Juan XXIII

  • Avenida Elorza

  • Calle Magdalena

  • Calle Soreasu

 

  • Plaza del Concejo

  • Calle San Ignacio

  • Calle Emparan

  • Calle Arrabal-Monjas

  • Calle Pérez Arregui

  • Barrio Juan XXIII

  • Avenida Elorza

 

Sección II
  • Plaza Mayor de Navarra

  • Calle Iglesia

  • Plazuela de San Sebastián

  • Arrabal de Charibar

  • Calle Santiago

  • Calle Iturricale

  • Plazuela Cristina

 

  • Plaza Mayor de Navarra

  • Calle Iglesia

  • Plazuela de San Sebastián

  • Arrabal de Charibar

  • Calle Santiago

  • Calle Iturricale

  • Plazuela Cristina

  • Calle Soreasu

  • Calle Magdalena

Sección III

 

  • Calle Santo Domingo

  • Plazuela de Ntra. Sra. de Olatz

  • Arrabal de Bustiuzuri

  • Grupo Centenario y Eguskipe

  • Avenida Centenario y Landeta

  • Grupo Hermano Gárate

  • Paseo de los Fueros

 

  • Calle Santo Domingo

  • Plazuela de Ntra. Sra. de Olatz

  • Arrabal de Bustiuzuri

  • Grupo Centenario y Eguskipe

 

Sección IV

 

  • Avenida de Loyola

  • Camino Viejo de Loyola

 

  • Avenida de San Pelayo

  • Avenida de San Pelayo y Landeta

  • Grupo Hermano Gárate

  • Paseo de los Fueros

 

Sección V

 

  • Barrio de Urrestilla

  • Barrio de Nuarbe

  • Avenida de Loyola

  • Camino Viejo de Loyola

Sección VI

  • Barrio de Izarraitz

  • Barrio de Loyola

  • Barrio de Izarraitz

  • Barrio de Loyola

 

Sección VII

 

  • Barrio de Odría

  • Barrio de Oñaz

  • Barrio de Elosiaga

  • Barrio de Odría

  • Barrio de Oñaz

  • Barrio de Elosiaga

Sección VIII

 

  • Barrio de Aratz Erreca

  • Barrio de Eizaguirre

  • Barrio de Aratz Erreca

  • Barrio de Eizaguirre

Fuente: Padrón Municipal. Ayuntamiento de Azpeitia. 1965

Elaboración propia: F. Adeva Herranz

 

 

 

Según la división de 1965 dentro de las cuatro primeras, correspondientes a la población urbana, el total de habitantes era de 7090, lo que representa el  67,9 % de la población de todo el término municipal. De ellos 3539 son varones y 3551 mujeres. Podemos organizarlas de la siguiente manera por número de habitantes y por sexo:

 

 

AZPEITIA  1965

Población urbana

SECCIONES

HOMBRES

MUJERES

TOTAL

I

1178

1221

2399

II

554

557

1111

III

1336

1356

2692

IV

460 428 888

TOTAL

3528

3562

 7090

Fuente: Padrón Municipal. Ayuntamiento de Azpeitia. 1965

Elaboración propia: F. Adeva Herranz

 

 

Como se observa las secciones I y III son las más pobladas del casco por lo que albergan la mayor parte de la actividad comercial y servicios. No obstante las edificaciones son antiguas por lo que se ha iniciado un movimiento descentralizador hacia las barriadas, más modernas, de la periferia. Dentro de la población urbana se ha incluido Avenida de Loyola y el Camino viejo de Loyola, sección IV, puesto que buena parte de sus 888 habitantes en 1965 se dedicaban a actividades no agrarias. En efecto posee industria de la madera y mueble que proporcionan trabajo a sus moradores, aunque algunos se desplazan diariamente a las factorías de Azpeitia. De sus habitantes 460 eran hombres y 428 mujeres. La expansión de las edificaciones del núcleo urbano en los últimos años está absorbiéndoles  paulatinamente.

 

La población rural se disemina por montes y valles del resto del territorio. Su cuantía es de 3324 personas,  lo que supone el 31,8 % del total. He aquí su distribución por secciones:

 

 

 

AZPETIA 1965

Población rural

SECCIONES HOMBRES MUJERES TOTAL

V

232

216

448

VI

497

401

898

VII

669

566

1235

VIII

425

341

766

TOTAL 1819

1524

3343

Fuente: Padrón Municipal. Ayuntamiento de Azpeitia. 1965

Elaboración propia: F. Adeva Herranz

 

 

Es difícil saber cuantos de ellos se dedican a las labores propiamente agrarias, puesto que aún en menor medida que en el caso de la sección IV, una parte no trabaja en el campo sobre todo en la VII bastante próxima a villa. Con frecuencia compaginan ambas actividades.

En conjunto la población rural ha disminuido sensiblemente en los últimos años. De los 390 caseríos existentes en 1957, según la Memoria del Ayuntamiento  para dicho año, se ha pasado a 340 en 1972. Los motivos  son esencialmente económicos tal y como veremos en el capítulo reservado a ese apartado.

Aquí las gentes y sus pertenencias se albergan en la habitación propia del País Vasco. De planta rectangular o cuadrada emplea como principal material la mampostería. En la fachada principal, orientada hacia el mediodía para protegerla de los vientos más fríos y húmedos del Noroeste normales en las tierras ubicadas en el Golfo de Vizcaya,  llama la atención el amplio soportal de sillería, abierto al exterior a través de arcos de medio punto. En  el interior además de la planta principal existen uno o dos pisos. Los caseríosmás antiguos poseen una, destinada a establo y vivienda, y otra a pajar y granero; en los más modernos la planta baja alberga solo el establo-corral y la cocina que con frecuencia hace de comedor, disociándose en altura, por motivos sin duda higiénico-sanitarios, la utilizada por las personas que, lejos del suelo y los animales, se ubica entre el establo y el granero. Finalmente el tejado, prolongando la vertiente posterior sobre todo en los casos en que el conjunto se instale en la ladera de la montaña, es a dos aguas como corresponde a la región lluviosa en que se ubica este tipo de construcción.

 

 

2.5   Estructura social

 

La sociedad actual de Azpeitia se puede establecer entre un estadio intermedio entre las tradicionalmente rurales y las industriales, con clara tendencia a convertirse únicamente en el segundo tipo de mantenerse el actual ritmo de crecimiento.

Como sociedad rural tradicional ha de entenderse aquélla que posee un nivel de vida más elevado que las arcaicas de carácter tribal o señorial. Pero aquí la mayoría de los agricultores son propietarios de un caserío, si bien es cierto que algunos de ellos para aumentar su nivel de rentas terminan arrendando tierras circundantes a propietarios absentistas en otras localidades o en la propia la villa a la que se han trasladado en busca de trabajos en el sector industrial o de los servicios.

Se considera sociedad industrial a la que, con un fondo de población rural más o menos desarrollado, posee una industria más o menos instalada en el campo. Por otro lado hay zonas suburbanas y barrios clasificados según el nivel de vida donde suelen vivir inmigrantes definitivos y la clase obrera en general.

Podemos deducir la estructura general de la sociedad azpeitiarra según el tipo y número de obreros y patronos existentes en la en el momento actual. Labor facilitada por el censo de unos y otros establecido por la Oficina de la Organización Sindical de Azpeitia para las elecciones de enlaces sindicales de 1971 tal y como se especifica en a continuación.

 

 

AZPEITIA 1971

DISTRIBUCIÓN LABORAL DE LA POBLACIÓN

SINDICATOS

TECNICOS

ADMINISTRATIVOS

ESPECIALISTAS

NO CUALIFICADOS MENORES TOTAL
Actividades diversas H M H M H M H M H M 13
    5

2

1

2

2 1    
Alimentación 2       5 6

1

2

2

2

20

Banca

1

  26 4 1   8 3 1  

44

Cereales

1

      11

1

5

     

18

Construcción    

5

3

99

 

125

1

9

 

242

Enseñanza 9 5  

2

3

2 3 4     28
Hermandad    

1

             

1

Hostelería 1  

1

 

1

1 2 5     11
Industrias químicas          

3

  1    

4

Madera

20

  35 23

596

41

147

17

60 48 987
Metal

23

 

21

16 383   146 12

58

  659
Papel     1 2

4

9

1

1     18
Piel       1

3

2

  2    

8

Prensa

4

    5

1

4

       

14

Textil

       

1

25

1

   

1

28

Transportes-comunicaciones    

2

  24

2

4

 

1

 

33

TOTAL

61

5 

97 58 1133 98

447 

47

131 

51

2128 

Fuente: Censo.. Oficina de la Organización Sindical en Azpeitia. Elección enlaces sindicales. 1971. Elaboración propia: F. Adeva Herranz

 

Por otro lado, para esos 2128 productores –excluidos los de la banca, docentes, prensa y Hermandad- existen 145 patronos o propietarios.

 

 

    

AZPEITIA

EMPRESARIOS SEGÚN NUMERO DE EMPLEADOS

1971

SINDICATO

PROPIETARIOS

NUMERO OBREROS
Actividades diversas

3

1-10
Alimentación

6

1-10
Cereales

5

1-10

Construcción

24

3

2

1-10

11-20

21-30

Hostelería

6

1-10

Industrias químicas

2

1-10

Madera

19

5

2

2

-

1

1

1-10

11-20

21-30

31-40

41-50

51-60

61-70

Metal

28

9

2

1

1

1-10

11-20

21-30

31-40

41-50
Papel

1

1

1-10

11-20

Piel

2

1-10

Textil

9

1

1-10

11-20

Transportes-comunicaciones  

6

2

1

3

5

5

TOTAL

145

 

Fuente: Censo Laboral. Oficina de la Organización Sindical en  Azpeitia.. 1971

Elaboración propia: F. Adeva Herranz

 

 

Por su naturaleza jurídica existen siete sociedades anónimas en el ramo del metal, cinco en el de la madera, una en el de la construcción y una en el del transporte; hay además dos cooperativas en el ramo de la madera y otras dos en el de la alimentación; finalmente hallamos una sociedad regular colectiva.

La estructura de la población industrial arroja los siguientes datos:

 

·     Patronos                                      145

·     Técnicos y administrativos            221

·     Obreros especializados                1231

·     Obreros no cualificados                494

·     Menores                                      182

 

 

El número correspondiente a los patronos no es homogéneo respecto a los trabajadores que emplea cada uno. Predominan, 115, los que dan trabajo a menos de once personas e incluso la mayoría de ellos no tienen más de dos a su servicio lo que da idea de la atomización industrial imperante; adquieren mayor importancia en cuanto a número de trabajadores contratados los dueños pertenecientes a los sindicatos de la madera, el metal y la construcción.

El grupo de técnicos y administrativos es también reducido y la diferencia socioeconómica y cultural entre ellos es escasa. En efecto, la mayoría de los primeros son personas que, aún no poseyendo titulación oficial en carreras superiores o de tipo medio, ejercen funciones que deberían realizar quienes sí las tuvieran, como por ejemplo diseñadores de muebles, directores de empresa, economistas, ingenieros etc ....

Los más abundantes en número son los obreros especializados, sobre todo en las industrias de la madera y del metal. Las remuneraciones que reciben son parecidas en casi todas las fábricas y talleres, aunque relativamente superiores en el común de los casos que las de los administrativos. En la práctica apenas existen diferencias  de status social entre ambos grupos.

En el caso de los obreros no especializados cabe destacar el incremento experimentado en el sector de la construcción  tanto en número de trabajadores como en su nivel de vida igualando casi a los de los sectores del metal y de la madera.

La estructura social del campesinado es muy simple. Los obreros agrícolas eventuales y los arrendatarios son muy escasos. Predomina el pequeño propietario con poder adquisitivo relativamente elevado aunque menor en general que el de los obreros industriales, causa principal de que el campo tienda a despoblarse en beneficio del casco urbano. No obstante hay distinguir entre los que su propiedad se encuentra cerca de Azpeitia y entre los que aquélla está más alejada y con peor acceso a las vías de comunicación. Cuando sucede lo primero sus terrenos adquieren elevado precio, suelen ser absorbidos por el área industrial y los moradores del caserío con su economía saneada terminan por vivir en la villa e incorporarse al sector secundario.

 

 

2.6        La enseñanza

 

Azpeitia dentro de la comarca del río Urola es el centro cultural más importante en cuanto a instituciones educativas, a alumnado y profesores de enseñanzas primaria y media. Tomando como base el estudio La enseñanza en el Valle del Urola, patrocinado por la Mancomunidad Cultural del Urola, elaborado por GAUR, Centro de Estudios Sociológicos, y concluido en marzo de 1972 se tratará dar una idea lo más exacta posible de la cuestión en el lugar durante el curso académico 1971-1972.

Existían entonces 2810 alumnos escolarizados en enseñanza primaria y bachillerato, éste último hasta quinto nivel. De ellos 533 eran atendidos en centros estatales, 1609 en particulares y 193 en ikastolas. En el grupo de párvulos figuran 475 niños aunque la cifra podría ser mayor puesto que los datos proporcionados por los centros no son suficientemente precisos.

Los párvulos entre tres y cinco años representaban el 83% del total de niños integrados en esas edades, porcentaje superior al de cualquiera de los otros cuatro municipios en este tramo del valle, Azcoitia, Beizama, Cestona y Régil, del que Azpeitia es cabeza de partido. También las aulas, catorce, eran netamente superiores en número a las de los otros lugares.

Los alumnos de enseñanza primaria, en sus dos ciclos de seis a nueve años y de diez a trece, sumaban 1668. De ellos 262 recibían enseñanza estatal, 193  en las ikastolas y 1213 en centros particulares. Según el susodicho estudio en los últimos se incluyen los dirigidos por religiosas o religiosos pero que en realidad son escuelas de patronato estatales, pero en cualquier caso estas instituciones absorben la mayoría de los niños en esas edades. El hecho podría explicarse tanto por las arraigadas creencias de la comunidad en su conjunto y por la latente oposición étnica al centralismo político como por la insuficiencia de centros del Estado que padece el municipio..

El número de alumnos por maestro es aquí de 30,1 para la enseñanza del Estado, 29,6 para  las ikastolas y 39, 8 para el sector privado, cifras que se aproximan a la proporción óptima, 30/1, pero que no reflejan la distribución exacta de aquéllos puesto que hay aulas que albergan más de cincuenta de los primeros mientras que otras, generalmente estatales, no llegan a treinta. El hecho resulta sorprendente teniendo en cuenta que la calidad educativa en la enseñanza pública, en que el profesorado necesariamente ha de poseer titulación oficial idónea no es inferior que en la privada que encuentra dificultades para proveerse de educadores quienes prefieren localidades de mayor proyección profesional en que ejercer su actividad.

 

El número de aulas y alumnos en educación primaria se refleja en el siguiente cuadro:

 

 

 

AULAS

ALUMNOS

Unitarias

4

91

Graduadas

37

1280

Colegios nacionales

8

297

TOTAL

49

 1668

 Fuente: Enseñanza en el Valle del Urola

 

 

La situación óptima en aras de la coherencia educativa se alcanzaría insertando las unitarias y graduadas en los colegios nacionales en que los cursos están delimitados por aulas así como por grado y conocimientos de los educandos de tal modo que no se produjera la mezcla, de deficiente sentido pedagógico, que en la actualidad existe en las dos primeras.

La totalidad del bachillerato impartido en los municipios de esta zona del valle se efectúa en Azpeitia, y principalmente en el Instituto  Técnico de Enseñanza Media, en el colegio  de las Hijas de Jesús y en el de la Milagrosa.

A pesar del nombre el Instituto ofrece en la actualidad las enseñanzas de Bachillerato Unificado y Polivalente. Hasta el curso 1970-1971 solamente era de carácter masculino; a partir de entonces se ha transformado en mixto. Su capacidad es a todas luces insuficiente lo que exige su ampliación y remodelación en breve plazo. Esta limitación se pone de relieve cuando observamos que de los 667 alumnos de bachillerato empadronados en la zona solamente 271 estaban inscritos en el centro; el resto se ven proyectados hacia los particulares. Además, de los dos tipos de bachillerato, el Elemental y el Superior, el segundo no ha comenzado a funcionar hasta el curso 1971-1972. A partir de ese momento los alumnos han podido cursar este nivel sin trasladarse lejos de su localidad aliviando la carga económica que los padres soportaban por este motivo. Parece ser  que hay proyectos de construir uno nuevo una vez salvados la dotación presupuestaria correspondiente y demás trámites administrativos. Lo cierto es que de momento no puede absorber el creciente número de estudiantes experimentado por la Enseñanza Primaria y la General Básica según terminología de la nueva legislación educativa.

Los colegios religiosos de las Hijas de Jesús y La Milagrosa impartían Bachillerato Técnico Superior y Elemental Unificados, ambos femeninos. En conjunto agrupaban 396 alumnas, 361 en el primero de esos dos niveles y 35 en el segundo.

Si comparamos por razón de sexo al alumnado que cursa bachillerato se pone de relieve que bastante menos de la mitad son varones.  Existe una doble causa de tal anomalía: por un lado es más fácil encontrar puesto escolar para las jóvenes en los dos centros privados femeninos a los que se ha unido ahora la naturaleza mixta del Instituto, y por otro, como causa fundamental, la mayor importancia que los varones y sus familias dan al trabajo en las fábricas que a los estudios: en 1969, en que aún se impartía el Bachillerato Técnico elemental a alumnos de diez a quince años, solamente quince de ellos habían concluido sus estudios, los demás a los catorce años se habían incorporado al trabajo fabril, por otra parte bien remunerado.

En conclusión, se impone la creación de nuevos centros a todos los niveles, un aumento de recursos  sobre todo personal docente cualificado y una correcta orientación de la política educativa que reconduzca hacia la cultura a la sociedad en conjunto y a la juventud en particular.


 

 

  

 

 

IV

 

 

CARACTERES ECONOMICOS


 

1.  GENERALIDADES

 

Las actividades económicas tradicionales de Azpeitia, como en el resto del País Vasco, son la ganadería y la agricultura. Si bien la industria ocupa actualmente el primer lugar en importancia, su desarrollo es reciente, desde finales del siglo XIX en toda la región y a partir de mediados del XX en Azpeitia.

A la sombra de la industrialización el comercio ha alcanzado también relevancia. En esta localidad la gran mayoría de la producción fabril, sobre todo siderometalúrgica y del mueble, se exporta al mercado provincial, regional, nacional y en menor medida al internacional. Buena parte de las provincias españolas son visitadas regularmente por representantes o delegados de las fábricas de azpeitiarras para organizar, distribuir e incrementar las ventas. Al tiempo en el mismo pueblo, unas veces independientemente y otras mediante el sistema societario, existen establecimientos de exposición y venta de muebles para cubrir la demanda del municipio y circundantes.

Dentro de la actividad comercial merece ser destacado el mercado tradicional, pujante también actualmente, que todos los martes del año se organiza en la Plaza Mayor de Navarra y que complementa al municipal de abastos, en edificio aledaño. En él se ofrecen productos de huerta y lácteos, animales de corral de los caseríos circundantes, frutas importadas de otras regiones, textiles en piezas o confeccionados y todo tipo de instrumentos relacionados con el trabajo en el campo y la ferretería, entre otros. A ambos hay que añadir varios supermercados, tiendas de prendas de vestir, de calzado, menaje, librerías e imprentas, talleres de reparación y venta de coches, así como establecimientos hosteleros como bares, hoteles, pastelerías, etc ....que integran aquí el mundo del comercio.

 

 

2. LA AGRICULTURA

 

El clima oceánico, el relieve y la naturaleza de los suelos, como factores físicos, así como la acción antrópica en la que la mentalidad del agricultor vasco juega un papel muy importante, determinan los diversos sistemas y tipos de cultivo que conforman el paisaje agrario. El clima oceánico, moderado, de inviernos y veranos con temperaturas suaves, y las precipitaciones, fundamentalmente en forma de lluvia, bien repartidas a lo largo de todo el año proporcionan un medio ambiente apropiado a los cultivos para la alimentación de las personas –leguminosas, patata, hortalizas, frutales- y la del ganado –pradería natural y artificial, remolacha forrajera-. El relieve accidentado, de roquedo predominantemente calcáreo, obliga al baserritarra o campesino a instalarse la mayor parte de las veces en las laderas de angostos valles de los afluentes del Urola cuyas empinadas laderas albergan de trecho en trecho, en doblamiento disperso, los típicos caseríos de la zona. Algunos, los más afortunados, ocupan las partes bajas donde los sedimentos forman suelos más potentes y extensos sobre todo en el tramo del río principal entre Azpeitia y Azcoitia. El laboreo se hace dificultoso en general a pesar de que recientemente se ha introducido maquinaria agrícola moderna inútil en determinadas parcelas debido a los pronunciados desniveles, en cuyo caso tienden a florecer las plantaciones de árboles maderables como el pino insigne o el eucalipto para pasta de papel.

 

Antes de entrar en otros detalles es necesario aclarar que por tal motivo y por el cambio de mentalidad del campesinado, que se adapta a los tiempos modernos en lo que a instrumentos y técnicas de cultivo se refiere, las tradicionales tienden a desaparecer por su escasa rentabilidad. Fenómeno al que no es ajena la Oficina de Extensión Agraria radicada en la villa mediante el asesoramiento oportuno y el ensayo de nuevos cultivos y proyectos ganaderos.

 

La extensión agrícola del concejo en 1972, según datos proporcionados por la  mencionada Oficina, era de 2040 hectáreas, de las que solamente 600 eran laborables: unas dos hectáreas por caserío. La pradería natural ocupaba el resto. La intensidad de los cultivos está condicionada por la escasa mano de obra debido al abandono del campo por parte de los jóvenes, por el aprovechamiento anual de la tierra en cuanto al tiempo que permanece produciendo y por la aplicación de nuevas tecnologías en las labores agrícolas. a. En la mayoría de las parcelas se da una doble cosecha anual. Habitualmente una de maíz para grano o remolacha forrajera  y otra de hortalizas o alfalfa. No faltan los casos de la doble cosecha simultánea en la que un cultivo como el maíz sirve de soporte a otro como las judías planta cuyo tallo crece elevándose por las cañas del anterior. Por lo tanto los dos sistemas de cultivo más importantes son el de rotación anual, simple y compuesto, y el sustentante o sostenido. Las plantas tradicionales son el maíz de grano para consumo de las personas, nabos, patatas, y diversas hortalizas entre las que destacan las lechugas, coles, alubias verdes, guindillas, puerros, cebollas, pimientos, tomates y acelgas. En situación regresiva se halla el maíz de grano en beneficio del forrajero que se utiliza profusamente en la alimentación del ganado vacuno para leche o para carne aunque en los últimos año sufra la fuerte competencia de los piensos compuestos. Los cultivos de huerta, a excepción de algunos casos como el de la guindilla, encuentran buena salida en el mercado local debido a que su consumo, cada vez mayor, se ve condicionado por desarrollo industrial y el consecuente aumento generalizado del nivel de vida. Las plantaciones recientemente introducidas son las praderas artificiales de diversas especies para consumo de la cabaña bovina y algunos tipos de manzanos que todavía se encuentran en proceso de ensayo con el fin último de sustituir a los poco productivos del lugar.

 

Las cifras de producción estimadas por la Oficina de Extensión Agraria para 1972 son las siguientes:

 

 

APEITIA 1972

Producción agraria

CULTIVOS

Kg /Ha

Pradera artificial

90000

Alfalfa

70000

Maíz forrajero

60000

Nabos

50000

Patatas

30000

Maíz de grano

  5000

TOTAL

 305000 

 Fuente: Oficina de Extensión Agraria

 

La cantidad de alubias de grano y verdes y restos de hortalizas no constaba en la información recibida.

Los dos problemas fundamentales con los que se encuentra la agricultura de Azpeitia en la actualidad son la abundante mano de obra que desde hace años le sustrae la industria y la persistencia de los antiguos sistemas y técnicas de cultivo. Posible solución sería el abandono de aquellos terrenos poco o nada rentables a plantaciones de especies forestales para uso industrial, la concentración de esfuerzos en productos de huerta y frutales muy demandados por el intenso crecimiento de la población urbana, y el cultivo de plantas forrajeras destinadas al ganado vacuno, tanto para carne como para leche que ya comienza a dar buenos rendimientos.

 

3. LA GANADERIA

 

Tradicionalmente Azpeitia ha sido zona ganadera. Los primeros habitantes del lugar hasta avanzada la Edad Media se dedicaban sobre todo al pastoreo de ganado menor. Solo a partir del siglo XIII la agricultura comienza a jugar un papel económico significativo como complemento económico, hasta que en el XIX adquiere la primacía para, a su vez, ser superada por la industria y el comercio en el XX.

Hoy en día, y por orden de importancia,  la producción ganadera se centra en el vacuno, porcino y lanar. Las aves corral apenas cubren el autoconsumo familiar del campesinado.

Según la Memoria Municipal correspondiente a 1957 la cabaña de vacuno ascendía 1750 cabezas. En 1970, año en que alcanzaba ciertos niveles de rentabilidad, había 4200 en régimen de estabulación; de ellas las de raza frisona para leche, suiza para carne y leche y mestizas sumaban 2200 ejemplares a los que hemos de añadir 2000 terneros para carne resultado del cruce entre vacas del país con toros de origen charolé. Los ejemplares autóctonos, en número muy inferior, se dedicaban, para tiro, a las labores agrícolas pero la introducción masiva de maquinaria moderna, como el tractor, no le augura un futuro prometedor. De todo ello se infiere que este tipo de ganado se ha triplicado con creces en un período de quince años, mientras los caseríos que habían cerrado sus puertas durante el mismo intervalo de tiempo sobrepasaron la cincuentena.

Encontramos al ganado lanar, menos exigente que el vacuno en cuanto alimentación y menos rentable, en los pastos, de menor calidad, de las partes más altas de la montaña. Su importancia decrece inexorablemente y ya en 1957 quedaban solo 1000 ejemplares entre ovejas y cabras. Hoy en día, aunque no disponemos de datos concretos, la experiencia nos sugiere que la cifra sigue disminuyendo. El tipo característico de oveja de raza lacha, conocida como churra, en otras regiones. El reducido precio de la lana, sustituida por la fibra sintética en la industria textil,  ejemplares, de abundante vellón, se dedica en su integridad a la producción de carne y leche, la última muy apreciada en repostería para la elaborar quesos y cuajada.

En 1970 prácticamente no existía más ganado porcino más que una o dos hembras de vientre por caserío para el consumo familiar. A partir de entonces, de manera experimental y con asesoría del Servicio de Extensión Agraria, se ha inaugurado alguna explotación con perspectivas industriales que ha originado una clara tendencia al alza del número de cabezas. En cualquier caso la producción no alcanza a cubrir las necesidades del municipio por lo que se recurre a importar esta carne desde otras regiones.

Aves y conejos no alcanzan tampoco mayor importancia que la del autoconsumo familiar en el medio rural. Se ha realizado de forma particular algún intento de aumentar la producción de huevos para abastecer el mercado local, pero estas iniciativas resultan a todas luces insuficientes.

 

 

4. LA INDUSTRIA

 

        Como en otras tantas localidades situadas en los valles de la provincia jalonados por montañas de tipo medio y relativamente fáciles de salvar, la actividad industrial ha encontrado lugar apropiado de asentamiento.

Ya en el pasado y sobre todo a partir de la Baja Edad Media se tienen noticias de la existencia en el valle de ferrerías próximas a los cursos de agua en las del hierro se obtenían utensilios destinados al trabajo agrario como rejas de arado, instrumentos para cavar o cortantes, herrajes para el ganado, clavos, utensilios domésticos, etc ....

 Habrá que esperar al siglo XIX para que dicha actividad artesanal sea paulatina pero ininterrumpidamente sea sustituida por la industria en sentido contemporáneo en Occidente. En España y en el País Vasco el fenómeno se demora hasta la segunda mitad de esa centuria y en Azpeitia concretamente no se deja sentir de forma clara hasta después de 1940. Desde entonces el crecimiento ha sido rápido y sostenido. Son frecuentes la apertura de talleres y fábricas en los ramos del metal y de la madera. Tanto es así que en el último caso, según el Cuaderno de Contribución Industrial de Azpeitia correspondiente a 1947 ya existían entonces 52  entidades de ese tipo entre aserraderos y talleres.

 

En lo que al metal se refiere la expansión ha sido algo posterior, a partir de la década de 1950-1960: según dichos Cuadernos en 1965 había 25 de ellas que en 1967, solo dos años más, alcanza la cifra de 50.

Su cuantía, la de ambos ramos, se mantiene casi estable hasta 1971, poco después de la reapertura española al comercio internacional y el comienzo del desarrollo económico de la etapa franquista. Inicialmente el sector que más impulso recibe es el del metal. El maderero mantiene de momento abiertos el mismo número de establecimientos aunque se amplíen las naves, aumenten el personal y producción al calor del crecimiento del mercado local, regional y nacional.

 

Según datos obtenidos en la oficina de la Organización Sindical de Azpeitia para la Elección de Enlaces Sindicales en 1971, el número de ramos de la producción industrial más sobresalientes que existían en tal fecha, era cuatro: madera, metal, construcción y papel.

 

 

FABRICAS Y TALLERES DEL RAMO DEL METAL
Calderería gruesa 1947 1952 1965

1967

1968

1969 1970 1971
     

4

     

3

Clavos 1              
Maquinaria  eléctrica      

4

5 5 5

5

Maquinaria herramienta    

7

11

9

8

8

7

Motores eléctricos          

1

1

1

Otra maquinaria    

2

5

4

5

5

5

Somieres

             

1

Fundición en general

4

             
Fundición metal no férreo    

1

4

2

2

3

3

Industrias del hierro  

5

           
Obtención de acero      

3

       
Obtención de hierro 2ª fusión  

1

1

1

1

1

2

2

Roscado de tornillería              

2

Soldaduras autógenas 1 1 2 7

4

4

5

7

Soldaduras eléctricas            

1

1

Trabajo del acero     1

1

1

1

1

1

Talleres de ajuste       10 8

8

8

14

Talleres mecánicos

1

1

11

 

4

6

6

3

Trefilería no oro              

1

TOTAL 7 8 25 50

38

41

45

56

 Fuente: Oficina de la Organización Sindical de Azpeitia. Elecciones de Enlaces Sindicales. Años correspondientes.

Elaboración  propia: Francisco Adeva Herranz. Año 1971

 

 

Las empresas que en el ramo del metal abonaban contribución eran cincuenta y seis, y en el de la madera cincuenta y cuatro, como podemos comprobar en los cuadros de las páginas 46 y ..........

 

Para precisar y resaltar la importancia  de ambos se ha realizado directamente una encuesta, si bien no en todas sí en las fábricas y talleres más importantes, relacionada con la fecha de apertura, tipo de producción, fuentes de energía y materias primas utilizadas, origen de las mismas, maquinaria en funcionamiento, número de trabajadores, mercado o mercados local, regional, nacional  y en su caso exterior.

Las factorías que obtienen   manipulan metal, encuestadas a lo largo del año 1972, fueron las siguientes:

 

·         Construcciones Agur.

·         Construcciones Iralag.

·         Electromecánicas Aramburu, Hermanos.

·         Española de Metales, S. A.

·         Fammic, S. A.

·         Glual Hidráulica, S. A.

·         Industrias Landeta

·         Marcial Ucín, S. A.

·         Román Ucín Odriozola.

·         Talleres Mecánicos Sprint

·         Talleres Man, S.A.

·         Talleres Txukun.

·         Talleres Zubiola, S.C.I.

 

De los datos obtenidos la primera nota relevante es que, excepto la fábrica de Marcial Ucín S. A., fundada en 1926, Electromecánicas Aramburu en 1935 y Construcciones Agur en 1942  el resto lo fueron con posterioridad a 1950, es decir, en la etapa correspondiente al primer desarrollo económico de España tras la Guerra Civil de 1936-1939. Nueve de las  trece son empresas de tipo medio, con un número de trabajadores entre veinte y cincuenta y dos; la primera, la fundición de Marcial Ucín S.A. es la única que sobrepasa los cien con creces puesto que emplea ciento setenta y seis entre operarios, administrativos y técnicos.

Las fuentes de energía utilizadas en general son la electricidad y el fuel oil, sobre todo la primera que proporciona la compañía Iberduero S. A. y para lo cual ha instalado una central distribuidora en el pueblo de Lasao a unos cinco kilómetros al Norte de Azpeitia y desde la que se abastece tanto a la localidad  como a su vecina Azcoitia con sus respectivos barrios industriales. La empresa Campa S. A. se encarga del abastecimiento del combustible líquido.

En cuanto a maquinaria por su costo y volumen cabe destacar la utilizada por la primera de esas tres  empresas, de tipo siderometalúrgico. Recientemente ha instalado dos hornos eléctricos de arco de 6000 Kw y 18000 Kw de potencia respectivamente en los que se utiliza como materias primas la chatarra  y ferro aleaciones para obtener mediante electrodos de grafito coladas férricas de dos o tres aleaciones. Además cuenta con otros dos de fusión, crisoles, hornos eléctricos de recalentamiento del acero para su moldeo en los trenes de laminado, trenes de laminado y tijeras automáticas o guillotinas para fragmentar el acero. Cabe incluir aquí las instalaciones para almacenaje de la materia prima, recientemente ampliadas, y las naves de almacenamiento, así como el laboratorio en que se analizan las mezclas de fundentes y la bondad en calidad y resistencia del producto acabado.

En el resto de factorías la maquinaria más frecuente está constituida por:

 

                                           

·         Tornos mecánicos y de revolver.

·         Fresadoras.

·         Mandrinadoras.

·         Rectificadoras, taladros.

·         Roscadoras.

·         Plegadoras.

·         Soldadoras.

·         Bancos de pruebas.

·         Sierras eléctricas.

·         Instalaciones para anodizar.

·         Brochadoras y prensas para troquelar.

 

 

Material que se adquiere principalmente en España, sobre todo en Euskadi y la región industrial catalana. En el exterior las adquisiciones, cuando de vez en vez se producen,  se focalizan ante todo en Alemania e Italia.

En cuanto a los productos de mayor importancia elaborados en estas empresas podemos mencionar los que se reseñan a continuación:

 

 

·         Tornos automáticos y semiautomáticos, con los accesorios  correspondientes.

·         Maquinaria industrial de cocina.

·         Grupos y cilindros oleohidráulicos.

·         Taladros múltiples, automáticos y semiautomáticos.

·         Herramientas de corte para metales.

·         Platos universales para máquinas herramienta.

·         Torteas.

·         Planeadoras para suelos de cemento.

·         Herramientas agrícolas.

·         Motores eléctricos.

·         Motobombas de refrigeración para máquinas herramienta.

·         Producción y anodización de perfiles de aluminio, latón y cobre.

·         Transformación de metales, especialmente aluminio.

 

 

De la información aportada por los propietarios y responsables se deduciría que el valor global del valor de la producción de ocho de tales empresas –Glual Hidráulica, Talleres Zubiola, Española de Metales, Talleres Man, Industrial Landeta, Talleres Txukun, Román Ucín y Construcciones Agur- oscila entre los 225 y 250 millones de pesetas anuales de la época.

De la principal, la fundición Marcial Ucín no se obtuvo el dato concreto pero la dirección de la empresa informó que en el período 1961-1970 su producción ha experimentado un incremento del 120%. Los productos de diferentes calidades que elabora esta industria siderúrgica son ante todo planchas de acero, perfiles en T y en Y, raíles de ferrocarril, redondos de construcción y alambre. Al margen de la reducida parte que absorbe la industria de la construcción en la propia localidad y las más cercanas, se comercializa principalmente en la propia Euskadi, Cataluña, Madrid, Burgos, Valladolid y Valencia.

A diferencia del sector de la madera el mercado internacional, en el caso de los productos derivados del acero y elaborados en Marcial Ucín S. A., el mercado es ante todo europeo -Inglaterra,  Francia, Finlandia, Holanda, Bélgica, Portugal, Grecia y Hungría-; le sigue en importancia América -EE.UU. a la cabeza, Canadá, Méjico, San Salvador, Colombia, Venezuela y Perú-; en mucho menor grado Oceanía -Australia y Nueva Zelanda-; en Oriente Próximo: Israel ; en Africa -.Marruecos país con el que recientemente se han iniciado las transacciones. En cualquier caso el mercado natural y más importante es el nacional. Las demás empresas apenas, solo de forma esporádica, colocan alguno de sus productos en el exterior.

Siguiendo la referida encuesta, las trece empresas que considera reúnen un total de 472 obreros, 16 técnicos  y 38 administrativos, cifras que contrastan con las obtenidas en el Censo de Personal realizado por la Oficina Sindical de Azpeitia para el año 1971 que atribuye a un total de cincuenta y seis  757 de los tres tipos de trabajadores. La diferencia, 235 empleados, es notable. La causa podría hallarse en que en la primera, en solo trece entidades estarían reflejados  todos los obreros tanto los declarados a la Seguridad Social como los no declarados, mientras que en el segundo, para las otras cuarenta y tres del total de cincuenta y seis, solamente figurarían los dados de alta en el organismo oficial.

Los principales problemas que tiene planteados la industria del metal en Azpeitia eran  fundamentalmente dos: la atomización o proliferación de numerosos talleres con escasa capacidad productiva  y que no pueden acudir al mercado con garantía competitiva suficiente, excepto los trece analizados hasta aquí; la deficiente planificación, organización racional del trabajo y, ante todo, la ausencia de un estudio previo de mercado puesto que la mayoría de las empresas se han creado sin conocer con suficiente claridad la localización, extensión y necesidades reales de su potencial clientela. Se impone además una mayor especialización productiva y el abandono de aquellas actividades que no resulten verdaderamente rentables a medio y a largo plazo.

En el ramo de la madera en 1971, entre pequeñas, medianas y grandes, existían  54 empresas con un total de 944 obreros, tal y como se especifica en el  cuadro siguiente.

 

 

 

 

 

 

 

FABRICAS Y TALLERES DEL RAMO DE LA MADERA

Almacén

1947

1952 1965 1967

1968

1969 1970 1971
 

1

           
Aserraderos

12

20

8

2

2

2 2

1

Carpinterías mecánicas    

5

8 7

7

8

7

Carpinteros

1

1

           
Construcción de encargo    

1

1

1 1

1

1

Ebanistas

20

1

           
Fábrica de chapas y tableros      

 

     

1

Fábrica de mesas de billar       1        
Fábrica de muebles de lujo       7 6

6

8

13

Fábrica de muebles de serie    

21

16

17

15

16

16

Talleres 17

16

           
Tallado de objetos de madera               2
Tapizado

1

2

2

         
Torneado de la madera

1

1

   

2

2

2

2

Transformación de la madera      

6

4

5

4

5

Venta de maderas al por mayor  

5

3

5

5

6

6

6

TOTAL

52

47

38

46

44

44

47

54

 Fuente: Oficina de la Organización Sindical de Azpeitia . Elecciones de Enlaces Sindicales. Años correspondientes.

Elaboración  propia: Francisco Adeva Herranz. 1971

 

 

De esos dieciséis tipos de empresa dos son los más numerosos, los dedicados a la fabricación de muebles de lujo y en serie, que florecen al calor del amplio mercado que para el sector supone a partir del año 1959 la nueva etapa de desarrollismo económico, reflejo de la admisión de España en la ONU, la apertura económica al exterior y el fin del aislamiento comercial, así como la aplicación en política interior de  sucesivos Planes de Desarrollo. La industrialización será rápida e intensa aunque anárquica en determinadas regiones y ciudades donde acude en masa mano de obra barata de origen agrario, que termina por instalarse definitivamente, en la mayoría de los casos, al constatar la mejora sustancial de su nivel de vida que supone el trabajo en la fábrica, la construcción y los servicios.  La reciente y pujante clase media de propietarios equiparán sus residencias con mobiliario de calidad mientras la masa de asalariados, con menor poder adquisitivo y menos exigentes, con el de serie de menor costo pero en todo caso novedoso para ellos.

Azpeitia a partir de ese momento y aprovechando una cierta tradición maderera experimenta un proceso de concentración de talleres artesanales y de inversión de capitales de origen local y provincial. Ya en 1965 alberga veintiuna factorías de muebles de serie. Solo dos años más tarde otras  siete de lujo abren sus puertas. Desde ese momento su número se estabiliza pero no sus dimensiones y capacidad de producción que crecen de forma acelerada y sostenida hasta 1971.

Como en el ramo del metal se ha efectuado una encuesta, también en el año 1972, a varias de ellas, las más significativas, para evaluar con la mayor garantía posible su situación. Las empresas consultadas fueron:

 

 

·         Cooperativa Obrera del Mueble, S. C. I.

·         Azcue y CIA, S. A.

·         Muebles Fernando Olaizola.

·         Talleres Mecánicos Xalio.

·         Muebles Olatz, S. A.

·         Gambil-Muebles.

·         Danona, S.C. I.

·         Muebles Pogu, S. A.

·         Aguirre, Hermanos, S. R. C.

·         Urbieta y CIA, S. A.

·         Muebles Loyola, S. C. I.

 

Los productos en que se centra el trabajo especialmente en esas once empresas son:

 

·         Librerías.

·         Salas de estar y comedores.

·         Dormitorios.

·         Salones-cocina.

·         Mesas de todo tipo.

·         Material escolar.

·         Talla mecánica de madera.

 

 

El sentido corporativista obrero, arraigado en zonas de fuerte tradición cristiana desde principios del siglo XX, ha posibilitado la formación de empresas-cooperativa que se encuentran entre las más pujantes en el ramo, como es el caso de la Cooperativa Obreradel Mueble y Danona.

Según los datos facilitados por seis de ellas –Cooperativa Obrera del Mueble, Azcue y CIA, Fernando Olaizola, Muebles Olatz, Aguirre Hermanos y Muebles Loyola- facturaron en conjunto entre los cuatrocientos cincuenta y quinientos millones de pesetas, con incrementos anuales del 7%.

Además la situación, por impresiones recogidas por el autor entre los responsables no es estacionaria, muy al contrario esperan un incremento de la rentabilidad paulatino en base a la creciente demanda regional y nacional. Por añadidura en los últimos tiempos las fábricas comienzan a recibir pedidos de los mercados extranjeros próximos, Francia y Alemania, a los que previamente  se han enviado representantes.

Las materias primas que utilizan en las once empresas seleccionadas son la madera en sus distintas variedades de tamaño y calidad, tableros aglomerados, chapas, barnices, colas y ferretería en general. Predominan las maderas de origen nacional adquiridas en la propia Guipúzcoa, Valencia, Logroño y Barcelona, aunque en casos de encargos específicos se acuda a la importación desde Alemania, Francia o Africa Ecuatorial.

La maquinaria se instala en cadenas automatizadas.  A lo largo de las cintas transportadoras se suceden las prensas para encolado de chapas de aglomerado, las chapadoras, perfiladoras, cortadoras, cepilladoras, lijadoras, talladoras, taladros, cortinas de barnizado y los túneles de secado. La mecanización, como es lógico, ha supuesto elevadas inversiones de capital pero los beneficios compensan el esfuerzo dado el ahorro en tiempo y  costo de mano de obra.

Finalmente también durante 1972 el número de obreros empleados en las once empresas era de 729, administrativos 61 y técnicos 11. La mayoría técnicos son los propios dueños o directores cuyos conocimientos empíricos no bastan para abordar una política empresarial acorde con los tiempos que corren. Se impone contratar, en caso necesario, personal especializado que mejore la planificación, producción y política de ventas. En cualquier caso el futuro se presenta prometedor para la actividad.

 

 

5. LA CONSTRUCCION

 

 

El desarrollo del ramo de la construcción es paralelo e se alimenta del auge industrial y el crecimiento demográfico. El número de viviendas construidas, según el Nomenclátor  de Guipúzcoa de 1950 era de 1451. La Información Urbanística de Guipúzcoa de 1962, es decir, doce años después presenta la cifra de 1798, distribuidas como sigue:

 

 

 

Parque de viviendas y localización

Azpeitia (Guipúzcoa) 

Azpeitia capital 1950   1960  Diferencia

1130

1598

468

Loyola

168

110

58

Nuarbe

117

23 94
Urrestilla

36

67

31

TOTAL 1451 1798

347

 Fuente: Información Urbanística de Guipúzcoa.1962

 

 

Las circunstancias históricas impedían a las ciudades el Estado Español y a esta comunidad específica desarrollarse con normalidad económicamente y en población. La ausencia de datos cuando se realiza el presente estudio no permite ofrecer la evolución exacta en materia de vivienda durante el período 1961-1970. Consultadas las autoridades municipales estimaban el crecimiento en 850, cifras que corresponden a los inicios del desarrollo industrial y comercial, de un  fuerte éxodo rural dentro del municipio e inmigración desde otras regiones, sobre todo de la provincia extremeña de Badajoz. Llegados a  1970 la construcción se eleva a  doscientas anuales. La cifra resulta excesiva sobre todo si consideramos que los expedientes de construcción aprobados en Azpeitia para nuevas realizaciones en ese año son 246, número que solo supera la capital, San Sebastián, en toda la provincia.

 

 

 

Azpetia (Guipúzcoa)

Viviendas según fecha de construcción

Antes de 1900

CIFRAS ABSOLUTAS

1239

1900-1936

143
1937-1950

57

1950-1960 347
No consta 12

 Fuente: Información Urbanística de Guipúzcoa. 1962

 

Por otra parte he aquí el número de viviendas por edificio:

 

 

AZPEITIA (Guipúzcoa) 1960

Viviendas por edificio

Viviendas Edificios

1

447
2

142

3 y 4 157
5-9

73

10-19

 4

20 y más 1
TOTAL

824

Sin vivienda

112

TOTAL

936

 Fuente: Información urbanística de Guipúzcoa. 1962

 

 

El promedio de viviendas por edificio para dicho año era, pues, de 2,3. Por su parte el número de habitaciones por vivienda fue:

 

  

AZPEITIA (Guipúzcoa) 1960

Habitaciones por vivienda

Habitaciones Viviendas

%

% acumulado

2

10

0,56

0,56

3

273

15,18

15,74

4

1020

56,73

72,47

5

354

19,69

92,16

6

101

5,61

97,77

7

30

1,67

99,44

8 y más

10

0,56

100

TOTAL

1798

100

 

 Fuente: Información Urbanística de Guipúzcoa. 1962

 

 

En consecuencia predominan las viviendas de cuatro habitaciones seguidas en conjunto por las de cinco en adelante. Si consideramos que el promedio familiar es por lo menos de cuatro a seis personas el número de dependencias es inferior a la de necesidad espacial.

Por otro lado a continuación, siguiendo el mismo Informe, se relacionan los servicios de que disponen las viviendas:

 

 

 

AZPEITIA (Guipúzcoa) 1960

Servicios por vivienda

Servicios Viviendas % Sin servicios
Agua corriente

1788

99,44 10
Electricidad

1616

89,88 182
Retrete inodoro 1788 99,44 10
Cocina 1787 99,39 11
Aseo 475 26,42 1323
Un baño o más 242 13,46 1556
Calefacción 10 0,56 1788
Ascensor 40 2,22 1758

  Fuente: Información Urbanística de Guipúzcoa. 1962

 

 

La mayoría de las viviendas poseen los servicios necesarios para el tipo de vida actual. La parte del pueblo que ofrece peores condiciones es el casco antiguo, más que por carencia por el deterioro que experimentan con el paso del tiempo, sobre todo las conducciones de agua y electricidad.

En cuanto al régimen de ocupación, también en 1960 tuvo el siguiente carácter:

 

 

 

  

 

AZPEITIA (Guipúzcoa) 1960

Viviendas: régimen de ocupación

Alquiler (pts)

Viviendas

 respecto a las de alquiler % respecto al total
Menos de 100 pts. 283 45,21 15,74
De 100-199 pts. 111 17,73 6,17
De 200-499 121 19,32 6,73
De 500-1249 111 17,73 6,17
TOTAL ALQUILER 626 99,99 34,81
Propiedad 1081   60,13
Gratuitas -   -
No consta 91   5,06
TOTAL 1798   100

   Fuente: Información Urbanística de Guipúzcoa. 1962

 

 

El régimen predominante es el  de propiedad privada mientras el de alquiler continúa retrocediendo significativamente en los últimos años, parejo al desarrollo económico y al aumento del poder adquisitivo de la población a medida que se ha consolidado el desarrollo industrial.

Según el estudio Equipamiento Social del Polígono 21 del Plan General de Ordenación Urbana de Azpeitia, finalizado en julio de 1970 por GAUR, Centro de Estudios Sociológicos, si bien las viviendas construidas hasta 1960 sumaban 1978 de las que se estima que 207 estaban vacantes, durante el período 1960-1970 se edificaron en total 542 para una demanda previsible de 542: 405 por incremento de población, 100 por los caseríos abandonados cuyos habitantes se trasladarían al núcleo urbano y 37 por familias que moraban en uno de ellos con otras. Sin embargo a lo largo de la década se construyeron 850 originando un exceso de oferta de 308 unidades debido a la deficiente planificación de las empresas del ramo que operaban en la localidad. Por lo tanto, teniendo en cuanta dicho sobrante el porcentaje de viviendas ocupadas durante ese período hubiera sido solo del 64,76 %, a no ser por la llegada de numerosos inmigrantes de la provincia y otras regiones españolas al calor de auge económico.

En 1971 existían 29 empresas que empleaban 243 obreros declarados en la Oficina de Sindicatos. Si tenemos en cuenta la población total del municipio y las necesidades de viviendas descrito con anterioridad, la atomización empresarial resulta evidente. En una proyección de futuro se impone la racionalización y concentración en el sector.

 

 

 

 

AZPEITIA (Guipúzcoa) 1971

Industria de la construcción: obreros por empresa

Obreros 1-5 6-25 26-50 TOTAL
Empresas 12 16 1 29
TOTAL OBREROS 39 178 26 243

 Fuente: Elaboración propia a partir del Censo Sindical de Azpeitia. 1971

 

 

La industria del papel está representada por dos empresas con dieciocho trabajadores en total, una de las cuales, dedicada a la venta al por mayor de papel viejo, cuentan tan solo con dos empleados; la otra prepara el producto para usos diversos y está instalada en Urrestilla. En cualquier caso esta actividad no alcanza el relieve que el resto de las descritas.

 

 

 

6. LOS SERVICIOS

 

         6.1 El Comercio

 

A la sombra de la industria, el comercio se encuentra actualmente en una situación intermedia entre una etapa caracterizada por el elevado número de establecimientos pequeños, poco aptos para cubrir las necesidades de la población, y otra en que planificación, estudios de mercado y la especialización son inevitables.

En cualquier caso el desarrollo comercial de la villa está y estará íntimamente relacionado con el del resto de la comarca y la capital provincial centro de una extensa área integrada por todos los municipios guipuzcoanos y algunos limítrofes con Vizcaya y Navarra. Según el susodicho estudio, Equipamiento Social del Polígono 21 del P.G.U. de Azpeitia, tal área comprende además de la estrictamente donostiarra, dentro de la cual se encuentra Azpeitia, otras cuatro subáreas: Irún, Eibar, Tolosa y Basaín-Villafranca de Ordicia.

 

Como se desprende  de los datos obtenidos  del Registro de Matrícula Industrial del Ayuntamiento azpeitiarra el número de establecimientos comerciales de venta al público en el año 1970 eran 203 incluidos los despachos de pan, es decir, uno de ellos por cada 55 habitantes. Se excluyen en esa relación  los dedicados a la elaboración de productos alimenticios y los de mayoristas que no corresponden a un servicio directo a las familias. Con el reiterado estudio pensamos  que el comercio del  municipio se caracteriza porel bajo grado de especialización y bajo número de empleados por establecimiento, lo que ratifica el Instituto Nacional de Urbanística de Guipúzcoa  cuando nos informa de que para 1960 la media de empleados por establecimiento en Azpeitia era de 1,22, mientras el provincial de 2,51. Cifras ambas muy bajas respecto a países más avanzados.

En esta localidad encontramos establecimientos poco especializados. La mayoría ofrecen artículos heterogéneos y poco adaptados a las nuevas circunstancias.

 

 

 

AZPEITIA (Guipúzcoa) 1970

Establecimientos comerciales según productos a la venta

Consumo ordinario

 

%

 

79 38,9
Alimentación 52 25,9
Conservación 20 9,9
Diversos 7 3,4
Consumo extraordinario 40 19,7
Vestido 16 7,9
Menaje 7 3,4
Diversos 17 8,4
Artesanía y servicios 45 22,2
Diversos 39 19,2
TOTAL 203 100

 Fuente: Equipamiento Social del Polígono 21 del P.O.G.U. de Azpeitia. 1970

 

 

La atracción comercial de San Sebastián sobre las gentes del pueblo se orienta sobre todo al consumo extraordinario que ofrece en este aspecto mayor variedad de productos y precios en tiendas especializadas.

 

Según datos recabados de la Licencia Fiscal del Ayuntamiento de Azpeitia para 1971, existían entonces los siguientes establecimientos:

 

 

 

AZPEITIA (Guipúzcoa) 1971

Establecimientos comerciales

Venta de carne al por mayor  

1

Venta de carne al por menor 11
Panaderías

9

Ultramarinos y comestibles 27
Bebidas

35

Venta de vino y cerveza al por mayor 3
Venta de tejido 7
Camiserías 1
Sastres 4
Ropa de confección y ordinaria 5
Mercerías 7
Tintorerías 3
Reparación de calzado 2
Venta de calzado al por menor 5
Instalaciones de electricidad 2
Venta de ferretería 3
Reparación de vehículos 7
Instalación de aparatos electrodomésticos 2
TOTAL 134

 Fuente: Licencia Fiscal del Ayuntamiento de Azpeitia. Año 1971

 

Parece necesario añadir cinco establecimientos de venta de madera al por mayor y ordinario, así como cuatro tiendas fe venta de muebles dependientes de las fábricas del ramo.

Completa los cuadros anteriores el mercado que durante todos los martes del año se efectúa en la Plaza Mayor de Navarra. Es fundamentalmente de productos alimenticios y en especial frutas y hortalizas. Aquí la mayoría de los vendedores no son de Azpeitia; proceden de otras comarcas guipuzcoanas donde se proveen de artículos casi todos. No obstante los caseríos circundantes aprovechan la ocasión para comercializar directamente sus animales de corral, corderos, huevos, leche, quesos y productos de huerta.. No faltan tampoco tenderetes que sacan a la venta tejidos, vestimenta variada, calzado, hilos, ultramarinos y aperos de labranza. Esos días la animación en el mercado es intensa por la bondad en calidad y precio de la mercancía que anima a las amas de casa a proveerse para toda la semana. El dinero corre con fluidez aunque resulta difícil determinan su cuantía.

También merece la pena reseñar que los terceros miércoles de mes se celebra feria de ganado, vacuno y lanar fundamentalmente, aunque las ventas no alcanzan gran importancia puesto que se circunscriben al consumo local aunque no llegan a cubrir la demanda de carne. Parece que en otras épocas tuvo mayor importancia. En la actualidad se ha convertido en pretexto de reunión para los caseros de los alrededores que encuentran ocasión para intercambiar opiniones sobre sus problemas y combatir el aislamiento obligado a que se ven sometidos por el medio en que viven.

 

 

6.2 Comunicaciones y transporte

 

Azpeitia, situada en el centro de la provincia de Guipúzcoa, encuentra la carretera como el medio natural de comunicación. La carretera comarcal 6317 atraviesa el pueblo de Este a Oeste. Por el Oeste esta vía le pone en  contacto con Azcoitia y Villarreal-Zumárraga desde donde, a su vez, se dirige,  por Legazpia, Oñate, Mondragón, Arechavaleta, Escoriaza,  Salinas de Leniz y por el puerto de Arlabán a Vitoria-Madrid tras enlazar con la carretera nacional número 1. Hacia el Nordeste esa carretera comarcal atraviesa Cestona hasta el cruce con la nacional 634, Bilbao-San Sebastián que tacando la villa costera de Zumaya alcanza la capital donostiarra. Hacia el Sudeste también parte de la villa la carretera comarcal 6324 que en el barrio de Landeta se bifurca en dos ramales. Uno conduce a Tolosa por el puerto de Régil y otro llega a Beasaín luego de atravesar los barrios de Urrestilla y Nuarbe. Estas carreteras comarcales, en la parte correspondiente al término municipal, desarrollan un recorrido de 29 kilómetros, asfaltados en su totalidad y soportan el intenso tráfico que genera el desarrollo industrial y comercial mediante camiones de gran tonelaje así como el aumento del parque de automóviles particulares.. Carreteras subsidiarias de las anteriores son las que unen Azpetia con los barrios de Onza y Aratz-erreka. En último término, multitud de caminos abiertos en el monte permiten el paso de personas, animales y vehículos a los caseríos circundantes hacia las plantaciones arbóreas para el transporte de la madera.

 

 Red de carreteras

 

 

  

El ferrocarril juega hoy en día un papel menos relevante tanto en el transporte de viajeros como de mercancías. De vía estrecha tiene su origen en Zumárraga y  recorre las estaciones de Azcoitia, Loyola, Azpeitia, Lasao, Balneario de Cestona-pueblo e Iraeta para morir en Zumaya, en la costa, donde enlaza con el de vía normal, perteneciente a la compañía Ferrocarriles Vascongados, que une Bilbao con San Sebastián. Se mueve por energía eléctrica y arrastra material, en buena medida obsoleto, lo que unido al mencionado aumento de vehículos particulares anuncia su pronta desaparición. Por añadidura sufre la competencia  de la compañía de autobuses La Guipuzcoana que enlaza Azcoitia con San Sebastián. En cuanto al transporte de mercancías es prácticamente nulo.

 

Por su importancia merece reflejarse la evolución del parque de camiones de gran y mediano tonelaje. Así de los setenta y seis  que había en 1965 se ha pasado a los ciento veintisiete en 1967 y treinta y nueve en 1968 que sumaban ciento cuarenta Tm, para en el trienio 1969-1971 alcanzar ya las ciento sesenta, ciento ochenta y siete y ciento ochenta y cuatro respectivamente. En 1971 la mayoría de los camiones estaban comprendidos entre las diez y veinte Tm por unidad, mientras como, se ve a través de los datos proporcionados por el Ayuntamiento de Azpeitia todavía en 1968 predominaban los de una a diez para un volumen menor de mercancía.

 

 

 AZPEITIA (Guipúzcoa)1968

Parque de camiones

Unidades

Tm TOTAL

11

1

12

1

2

3

2

3

5
4

4

8

5

5

10

5

6

11
2

7

9

3

8

11

-

9 9
3 10 13

1

11 12
-

12

12

1

13

14

1

14

15

2

15

17

41

120

161

     Fuente: Ayuntamiento de Gijón

   

 

 

 

 

 

El resto de los vehículos a motor –motocarros, furgonetas, automóviles industriales- no llegaban a la tonelada de peso y capacidad.


 

  

 

  

 

 

 

 

V

 

 

 BIBLIOGRAFIA
 

 

-     Aguirre Elustondo, José.  Así está la enseñanza primaria. Edt. El mismo autor. San Sebastián, 1969.

 

-     Anuario general de la provincia de Guipúzcoa. 1962.

 

-     Ayuntamiento de Azpeitia, Excelentímo:

 

·         Contribución territorial de Azpetia. 1951.

 

·         Cuaderno de Contribución Industrial del Excelentísimo Ayuntamiento de Azpetia. 1947

 

·         Licencia Fiscal del Excelentísimo Ayuntamiento de Azpeitia. 1971

 

·         Memorias del Excelentísimo Ayuntamiento de Azpeitia. 1950, 1957.

 

 

·         Padrones municipales de Azpetia. Excelentísimo Ayuntamiento de Gijón. 1846, 1860, 1875, 1881, 1895, 1900, 1910, 1920, 1930, 1940, 1950, 1965, 1970.

 

·         Registro Industrial del Excelentísimo Ayuntamiento de Azpetia. 1970

 

-     Censo Agrario de España. 1962.

 

-     Censo Industrial de España. 1958.

 

-     Censo laboral para las elecciones de enlaces sindicales. Oficina de Sindicatos de Azpeitia, 1971.

 

-     Estadísticas de la población de España. I.N.E., 1900-1965.

 

-     GAUR, Centro de Estudios Sociológicos. Equipamiento social del Polígono 21 del P. G. O. U. de Azpeitia. 1970.

 

-     GAUR, S. C. I.. La enseñanza en el Valle del Urola. Patrocina: Mancomunidad Cultural del Urola, 1972.

 

-     Gredilla, A. Federico.  Coreografía botánica vasco-navarra. Barcelona, 1913.

 

-     Información Urbanística de Guipúzcoa. 1962.

 

-     Kindelán, Vicente. El Cretácico y el Eoceno en Guipúzcoa. Boletín del Instituto Geológico y Minero de España. Tomo 40. 1919.

 

-     Lope de Isasti, Dr.. Compendio historial de la Muy Noble y Muy Ilustrísima Provincia de Guipúzcoa 1625. Primera edición: San Sebastián, 1850.

 

-     Madoz, Pascual. Diccionario geográfico-estadístico- histórico de España y sus provincias de Ultramar. Tomo III. Madrid, 1846.

 

-     Rat, Pierre. Les Pays crétacés basco-cantabriques. Edt. Presses Universitaires de France, 1950.

 

-     Terán Torres, Manuel de.  Geografía de España y Portugal. Tomo IV-I. Edt. Montaner y Simón, S. A.. Barcelona, 1958.


 

 

 

 

 

 

 

 VI

 

 

 

 

ÍNDICES

 

 

 

CROQUIS, ESTADÍSTICAS, IMÁGENES, GRAFICOS 

                                                                                                                                  

1.     CROQUIS

 

- Monte Erlo entre Azpeitia y Azcoitia.

- Inmigrante españoles según su origen por regiones 1960.

- Término municipal de Azpetia.

- Croquis de las Secciones: I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII.

- Comunicaciones por carretera.

 

2.     ESTADÍSTICAS

 

- Azpeitia. Habitantes 1846 a 1970.

- Azpeitia. Natalidad 1948 a 1966.

- Azpeitia. Aumento natural 1963-1969.

- División Administrativa por Secciones 1941.

- División Administrativa por Secciones 1965 y 1966.

- Población por Secciones I – IV 1965.

- Población por Secciones V-VIII 1965.

- Población laboral según cualificación profesional 1971.

- Empresarios según número de empleados 1971.

- Enseñanza. Educación Primaria. Número de aulas y alumnos. Curso 1971-1972.

- Producción agraria. Cultivos 1972.

- Sector Industrial. Ramo del metal. Fábricas y talleres 1947-1971.

- Sector industrial. Ramo de la madera. Fábricas y talleres 1947-1971.

- Parque de viviendas y localización 1950 y 1960.

- Viviendas según fecha de construcción. Antes de 1900 hasta 1960.

- Viviendas por edificio 1960.

- Viviendas según número de habitaciones por unidad 1960.

- Viviendas según servicios 1960.

- Viviendas según el régimen de ocupación 1960.

- Industrias de la construcción. Obreros por empresa 1971.

- Establecimientos comerciales según productos en venta 1970.

- Establecimientos comerciales. Tipos 1971.

- Parque de camiones 1968.

 

 

3.     IMAGENES

 

- Azpeitia. Panorámica del casco urbano e inmediaciones.

- Sistema del Izarraitz.

 

4.     GRÁFICOS

 

- Capas transversales del Ernio.

- Temperaturas medias mensuales en San Sebastián, 1931 -1960.

- Temperaturas medias mensuales  en Legazpia. 1969.

- Precipitaciones en San Sebastián. 1931 -1960.

- Régimen anual de precipitaciones en San Sebastián y Eibar. 1965.

- Aumento natural en Azpeitia de 1963 a 1969.

- Pirámides de población por Secciones: I, II. III, IV, V, VI, VII, VIII. 1965.      

- Pirámide de población de Azpeitia. 1965.

- Población activa de Azpeitia. 1965.

 

 

 

 

 

 

Francisco Adeva Herranz, 1973